domingo, 22 de abril de 2012

Luis II, triunfando en los polígonos.

La vida de los restaurantes o bares de polígono industrial se me hace que debe ser dura. Cuando pasas por esos sitios con el coche, sin ver gente por la calle, te da que pensar: y aquí puede sobrevivir un restaurante?
Pero luego resulta que vas y, sorpresa, hay muchísimos que llenan en fin de semana. Y posiblemente entre semana tengan la cuota cubierta con los menus de los currantes de la zona.
El sitio que nos ocupa, “Luis II” es de éstos. Siempre que hemos ido hay gente allí, de raciones o comiendo en el salón interior. Nosotros siempre vamos a raciones, en el salón de fuera o en la pequeña terraza para verano y/o fumadores. Tenéis la carta disponible en la web, pero es la del restaurante. Podría jurar que era algo más económica la de la zona de raciones por el precio que pagamos, más que nada...
Lo más típico del lugar, las roscas, platos de gambas a la plancha con sal gorda y limón, que caen siempre y siempre satisfacen, tiernas y en su punto.


Otro clásico del lugar son los chopitos rebozados. Una buena racioncita, crujientitos.


Las croquetas también merecen la pena y suele caer alguna, cremositas y hermosas de tamaño.


La cuarta ración ya suele ser un poco más según el dia. Unas veces la morcilla, otras los chanquetes. Esta vez fueron unas setas con jamón y ajito.


Con unas cuantas cervezas, otras tantas cocacolas, café y chupito, salimos bien comidos cuatro, a 18 euros por persona. No hemos comido allí a la carta, pero la gente hablaba y se llevaba para casa arroces con bogavante que deben estar tirando a buenos…:)

jueves, 19 de abril de 2012

Zen Market, vistas al Bernabéu

Las cosas del fútbol hacen que ciertas cosas o lugares puedan ser directamente descartados. Yo, del Real Madrid confeso, hace tiempo que, por ejemplo, dejé de entrar en las tiendas de Mango (desde que las publicita Piqué) y eliminé de cualquier lista de reproducción las canciones de Shakira, por el mismo tema. Si, un poco friki el tema, pero anda que no hay tiendas de ropa ni cantantes… Personalmente, y ahí tengo un background importante del mundo de la publicidad, creo que es un error usar reclamos tan polarizados como jugadores del Barsa o del Madrid. Prácticamente te quitas de un plumazo el público objetivo del equipo contrario.
Por eso un restaurante en el Bernabéu ya tiene de salida cosas ganadas y cosas perdidas. Para un madridista le da un punto de curiosidad el comer con vistas al césped del equipo más laureado de la historia. Pero claro, ponte a llevar ahí a uno del Atleti, por ejemplo…Chungo.
Hay varios restaurantes en el Bernabéu, pero el más reciente es Zen Market, de inspiración asiática. El tamaño y decoración del lugar no deja dudas de que han metido mucha pasta en el local. Cuidadísimo, todo detalles en mobiliario, iluminación, varias alturas…Realmente bonito. La carta es amplia y de alto nivel. La podéis cotillear en su web. Tienen menús degustación desde 35 a 65 euros. Pidiendo a la carta se debe ir la cosa sobre los 40 o así. Pero conocer el sitio tiene un precio bastante más asequible: tienen un menú del día con primero, segundo y postre por 14 euros. Coño, al final poco más que en un chino de barrio y si llevas allí a alguien que no sea alérgico al madridismo quedas de lujo.
Nosotros nos pedimos unos rollitos crujientes de pato, evolución del típico rollito con un poco de pato y una salsa oscura y sabrosa.


Por otro lado, el tataki de atún, unas laminas del pescado casi en crudo, sobre una ensalada variada, acompañado por salsa de soja. Correcto sin más.


Laura pidió de segundo un curry de pollo algo decepcionante, con un arroz más bien sosete.


Para mí, un bowl con tallarines, buey y setas con verduras. Muy bien de sabor, pero algo frío.


Los postres, prescindibles, tartas industriales con mayor o menos acierto.
En general normalito. No dudo que pidiendo a la carta haya tremendas delicias, pero el menú del día te deja un poco frío. Se me antoja raro, ya que es una manera perfecta de mostrar lo que eres capaz de hacer a un precio asequible para que el cliente quiera probar algo más. Creo que no lo consiguen, ya me diréis si vais.. Aún así, está bien para probar y para ver ese césped mientras comes.

martes, 17 de abril de 2012

Ron Festival 2012

Temporalmente esto no sería lo que tocaría publicar, pero si os lo cuento ahora os da tiempo a organizaros...:¨)Esta es información directa de la nota de prensa a vosotros. Lo cierto es que yo ya he estado en dos de estos eventos y merecen mucho la pena. En el primero probé más de 20 rones diferentes, a cad acual mejor. Eso si, son a palo seco, que es cata degustación...llevaos unos panchitos...:)


Los mejores rones a nivel mundial se dan cita
en Madrid.

El próximo jueves 26 de Abril de 2012, Madrid será la ciudad anfitriona del Ron Festival, evento donde se reúnen los mejores rones a nivel mundial. Un despliegue de sabores, aromas, mezclas, matices y carácter para aprender, conocer y disfrutar de las múltiples posibilidades de este destilado.

Drinks Marketing Group presenta por tercer año consecutivo el “Ron Festival” bajo
un ambiente exótico, tropical y caribeño para acercar al público nacional las marcas de
rones Premium de más impacto que se pueden encontrar en nuestro mercado,
procedentes de República Dominicana, Cuba, Guatemala, Venezuela, Islas Vírgenes,
Colombia, Trinidad y Tobago, Jamaica y Panamá entre otros.


A través de sus Brand Ambassadors y maestros roneros, “Ron Festival” ofrecerá la oportunidad de degustar estos destilados tan apreciados y aprender más acerca de ellos y de sus países productores; desde su forma de elaboración hasta sus posibilidades gastronómicas, pasando por su uso en la elaboración de cócteles.

Se podrá disfrutar de sesiones de cata, paseos guiados por expertos, maridajes, degustación de aguas, masterclasses de rones & habanos, interactuar con algún animal exótico, cócteles y otras diversiones al tiempo que se aprende a catar los mejores rones del mundo. Además se podrá aumentar el conocimiento de los principales países productores de ron de la mano de sus embajadas y oficinas de turismo.

Todo esto y mucho más en Ron Festival.

Madrid: Jueves 26 de Abril 2012 de 16,00 a 22,00 horas
Terraza Hotel Pta. América

El precio de la entrada al público que no sea del sector profesional o de prensa es de 15€.
Se ruega confirmación vía telefónica o email.
Para más información; Nacho Espadas de la Cruz 680 933 685 – info@drinksmarketing.com

lunes, 16 de abril de 2012

Bacalao: pregunten aquí.

Bien es conocida nuestra pasión por Portugal. Muchos veranos llevamos veraneando por allí y posiblemente repetiremos éste. Pero curiosamente, en lo gastronómico apenas tentamos a una, si no la mayor, de las especialidades de nuestros vecinos: el bacalao. No es algo que pidamos mucho allí. Y mira que me gusta, pero no nos da por ahí.
De todas formas, el restaurante que nos ocupa te hará sentir como en los mejores lugares donde degustar tal pescado. Se trata del restaurante “O’ Trasmontano”, en la Avenida Del Monasterio del Escorial 6, Madrid, en Montecarmelo. La entrada, tras unas gruesas cortinas, es apabullante, recargada, todo un shock de inmersión. La sala, pequeña, decorada con azulejos muy a la portuguesa. El jefe de sala tiene muchísimas tablas, simpático y profesional.
Mientras tomábamos unas tartaletas de huevas y pescado como aperitivo de la casa, elegimos. A punto estuvimos de pedir la degustación de siete bacalaos, poco faltó. Tiramos al final de un par de entrantes a compartir para luego seguir cada uno su propio rumbo.Un poco lástima las fotos, los manteles amarillos hicierom estragos con el balance de colores...
El primer entrante, unos bolinhos de bacalao y patata, especie de pequeñas croquetas. Correctos sin más, algo chiquitillos y no especialmente sabrosos.


El foie casero que también pedimos es otro cantar, delicioso. A mí me sobraba la mermelada, aunque como hay mucho fan del tema supongo que está bien que la pongan para acompañar.Te lo sirven con unas finas rebanadas de dos tipos de pan, recién tostadas.


De segundos, solo hubo un no-bacalao, un hermoso plato de lacón con patatas y pimentón.


Los bacalaos no puedo definirlos más que como espectaculares. Si, son los mejores que he tomado. Los tres. Por un lado el taco de bacalao asado, taco que eran dos, enormes, con un sofrito de cebolla y ajos. Las láminas de soltaban con sólo mirarlo.


Por otro el hojaldre de bacalao con salsa de pimiento, de más de un palmo, con un relleno de bacalao desmigado y cremosa nata. La salsa va en un cuenco al lado del plato para servirte a discreción.


Y para mí el plato con el nombre del lugar, el bacalao Trasmontano: dos lomos perfectos de punto, desespinados totalmente, rebozados en huevo y napados con una bechamel ligera, sobre una cama de patatas pochadas al azafrán. Salivo al escribir. Los puntos del bacalao eran perfectos.


A los postres, muy satisfechos de la cena, nos concedimos una tarta de queso, de textura más similar a un flan de queso, con unos hilos de miel


y por eso de la nostalgia, un pastel de Belén, recién hecho con su hojaldre crujiente y relleno cremoso.


Con unas cuantas cervezas (no pedimos vino, parece que apetecía la cervecita) y cocacolas, 40 euros justos por persona. Un sitio imperdible para amantes del bacalao.

lunes, 9 de abril de 2012

Emulando a Diverxo: Salsa de Ajíes.

Dentro de la incapacidad física y mental que conlleva intentar imitar a los grandes, hay un cosita, un detalle, que intenté en su momento copiar de Diverxo. Tan sencillo y tan dificil: el edamame ccon salsa de ajíes amarillos.
Esas habas de soja, que se venden congeladas en las tiendas de comida china de la calle General Margallo (curiosamente a dos pasos del restaurante...), con esa salsa picante con el sabor marcado del aceite de sesamo.


El secreto de la salsa son los ajíes amarillos, unos pimientos sudamericanos muy picantes, con sabor ligeramente ahumado. Hace poco me compré el interesantísimo libro "100 Analogías Científicas" del que me he pemitido fotografiar la escala del picante para que veáis a qué altura está. Lo cierto es que no muy arriba, pero ya os digo que son brutales. Por si no lo sabíais, es la capsaicina la que da el picor a estos bichos (pincha en la imagen para ampliar)


Y estas son las habas de soja:


Y por fin, la receta...se parecerá a la original? El sabor se aproxima, ya os lo digo:

Salsa de Ajíes amarillos

-6 ajíes amarillos
-Una cebolla grande
-5 tomates
-4 pimientos rojos grandes
-Sal
-Salsa de soja
-Aceite de sésamo
-Aceite de oliva.
-Azúcar moreno
-Sal Maldon
-Semillas de sésamo negro


Se trocean pequeño todos los ingredientes, sacando las pepitas de los pimientos rojos y de los ajíes. Ojo: es ahí donde tienen mayor contenido de picante, así que si la quieres extra fuerte, deja alguno de los ajíes sin quitar las pepitas y verás.No lo recomiendo, aunque siempre se puede probar y si no es soportable, hacer más mezcla de pimiento rojo y cebolla y mezclar. Y muy importante, nada de fortarse los ojos despues de manipular estos ajíes.
Dejar pochar a fuego lento durante 45 minutos con un poco de sal, removiendo de vez en cuando paraque no se pegue. Tienen que quedar muy tiernos, con la cebolla empezando a endulzar. En ese momento se añaden 1 cucharada sopera de azúcar moreno, 3 cucharadas soperas de salsa de soja y 6 de aceite de sésamo. Dejar 5 minutillos mas, sacar y triturar todo. Pasar luego por un colador para que quede más fina y ya está.


Servir muy caliente con las habas de soja descongeladas en agua caliente y escurridas.Ponedlas en un bowl con sal maldon y semillas de sésamo negro. Se mojan en la salsa y se muerden sacando las habas...Ya me diréis que tal...Divertidas, sorprendetes y picantonas.

sábado, 31 de marzo de 2012

La barra libre no da la felicidad.

Soy superfan de los buffets libres, como bien sabéis. Aunque hay que saber a lo que atenerse. Si pagas diez pavos, no tienes que exigir calidad de treinta, eso es obvio…o no? La cosa es que esta vez el buffet libre era bastante peculiar. Una oferta de Groupon/Groupalia o similar me llamó poderosamente la atención: barra libre de hamburguesas y perritos clientes para dos por 29 euros. La única condición era que para pedir la siguiente tenías que haberte acabado la anterior. La variedad de hamburguesas en la carta era de unas 8 o así (los perritos habian desaparecido). Inabarcable para Laura y para mí? Veamos…
El sitio es el Honky Tonk Café, restaurante abierto a las faldas de la sala de conciertos del mismo nombre. El sitio ciertamente mola por dentro. Muchas fotos de cantantes y grupos, un ambiente rockero y en general buena (y conocida) música. La oferta nos incluía un cocktail de bienvenida, algo irreconocible pero tragable, con algo de pomelo endulzado. No estaba mal. Como es menester, me bebí el mío y el de mi abstemia pareja. También incluía un entrante. Nos pedimos la ensalada Honky Tonk, con pollo frito rebozado al jengibre y una vinagreta de pomelo y pasas. Pasas no había y jengibre, a bote pronto, diría que tampoco, pero estaba fresquita, cosa que agradeceríamos.


Porque las hamburguesas requerirían frescor exterior y líquidos para digerirlas. El plan era claro: Laura debía conseguir terminarse la suya para pedir su segunda. Yo debía acabar con dos de ellas para pedir al menos la tercera y asi probar un total de 5 variedades. Si la cosa estaba buena, forzaría para llegar a probar 6 o 7…Tampoco hubiera pasado nada si nos hubiéramos quedado en tres.
Empezó Laura con la Ibérica y yo con la Pampera. Eran, básicamente, dos clones, una con un poco de bacon y otra con supuesto provolone.



La carne, en ambas de vacuno, era de ese tipo altamente compactado, gomoso. Como si tuvieran cilindros de carne prensada y los fueran cortando en rodajas.Se salvaban un poco por el sabor que le daban los tostados, pero secas, secas…y eso que las pedimos poco hechas.
Eso no quita para que yo la mía me la zampara en cuestión de minutos y pidiera la siguiente. Algo así como hamburguesa con salsa oriental sin pan con laminas de aguacate y brotes de bambú.


Importante lo de sin pan para no llenarse mucho y poder seguir probando. Vino un tercer clon de las dos primeras. Pero sin pan y con la ensalada de aguacate y bambú más sosa que servidor haya tomado. Si es que el aguacate no sabía a nada (y el bambú, obviamente, tampoco es la fiesta del sabor). Le endiñé una buena cantidad de kétchup y mostaza y a tragar, como los pavos. Más o menos a la vez terminamos yo mi segunda y Laura su primera, así que fuimos a por el quinteto. Laura picó con la Hamburguesa Barbacoa. Cuarto clon, aunque un poco mejor de punto que las anteriores, pero igualmente compacta. Aunque no os lo imaginaréis, su peculiaridad era que llevaba salsa barbacoa. Y ya.


Pensaréis a estas alturas que la cosa no triunfó. Así es, pero al menos la quinta del lote no me dejo mal recuerdo. Una burger de atún picado con salsa de soja y huevo de codorniz. No estaba mal de sabor y por lo menos estaba jugosa. El atún desde luego no era de gran calidad, pero al menos con el saborcito, con el huevo, hay que reconocer que fue la ganadora de la noche, no por mejor, sino por menos mala.


Lo dicho. Si pagas 10, no pidas 30. Ciertamente, haciendo cálculos, la hamburguesa nos salía entre 4 y 5 euros, poco más que un Whopper o Big Mac. Pero esperábamos algo más. En fin, bien por la gracia de la barra libre de hamburguesas, pero hasta ahí.

lunes, 12 de marzo de 2012

Ad Libitum: a tu aire...

Como el fin de semana pintaba con buen tiempo (menuda noticia en este invierno seco) Laura aprovechó y me organizó una excursión para el sábado. Alimenticia, cómo no…:) Nos fuimos a ver algunos pueblecitos de lo que llaman la Sierra Pobre de Madrid. No sé si será pobre o no, pero desde luego tiene bonitos paisajes, bonitos pueblos y bonitos restaurantes. El que nos ocupa está en La Hiruela, a unos 100 km de Madrid. El pueblo es muy chiquitito. Tanto que tienen la sana costumbre de tener un parking a la entrada del pueblo para evitar que los coches de los visitantes lo inunden. De él salen unas cuantas rutas a pie, recomendables si no eres un poco vago como nosotros…:)


Tras disfrutar de un par de cervezas (tengo que hacerme ver lo mio con las Mahous...) y unas aceitunillas al solete, entramos al restaurante elegido, Ad Libitum. El nombre viene a decir “A tu gusto a tu aire, en libertad...”.


El sitio tiene bastante encanto. Una mezcla de moderno y rural, con dos pequeños comedores, al menos el de abajo, el nuestro, con chimenea.


Disponen de dos menús, el de degustación, con tres medios platos, segundo y postre, por 30 euros y el menú Hiruela, de 24, con primero, segundo y postre. Ambos ofrecen más o menos los mismos platos, pero justo el de degustación no incluía media ración de los canelones de morcilla y manzana, que nos había llamado la atención. Así que cogimos, por una vez, el menú más pequeño. Probamos efectivamente esos canelones, con una morcilla de sabor fuerte, poca presencia de la manzana y ocn una contundente bechamel. Es un plato que llena.


El otro primero no se quedaba atrás. Un guiso de garbanzos con salmón, una especie de sopa de verduras y salmón enriquecida con garbanzos cocidos. La verdad es que estaba muy bien de sabor, aunque sospecho que los garbanzos eran “de bote”. Aunque lo cierto es que a veces no merece la pena cocer las legumbres, dándoles el sabor simplemente haciéndolos hervir un ratito con el resto de ingredientes. Un plato para tener en cuenta en casa.


De segundos fuimos a por las carnes. Un gran y jugoso entrecot



y unas carrilleras al oporto, bien melosas y de generosa ración. Tardaron un poquito entre primeros y segundos y si me descuido me quedo sin vino, ya que poquito a poco casi había bajado la botella entera.


A los postres, ambos correctos, sin mucho ruido, una torrija para Laura (la otra la llevaba yo, figurada) y un arroz con leche para mi.


Con el vino, cocacolas, café e IVA (que feo lo de no incluirlo, sigue ocurriendo), salimos sobre los 35 por persona. Razonable.
A la salida se había ido un poco el sol, y al entrar en el coche, tras el paseíto mínimo desde el restaurante, se notaba el calorcito acumulado, dentro del coche y dentro de mí. Laura pensó que reposar un poco la comida antes de volver a conducir estaría bien. Y transpuesto me quedé…cuarenta minutos después abría los ojos pensando que solo los había cerrado un minuto para relajarme.Siestaca!!!! Laura, que está a todo, se encargo de grabarme roncando. Iba a colgarlo, pero la pinta que tengo en el video es innoble y total, para qué...:)Pues oye, de lujo, se me paso la modorra del vino y a seguir viendo cositas. Recomendable 100%

lunes, 5 de marzo de 2012

Diverxo: que nos quiten lo bailao.

Que nos quiten lo “bailao”…Nunca esta frase ha tenido más sentido. Inmersos como estamos en una situación complicada, de vez en cuando los caprichos te hacen libre. Apoyados por la Lotería de Navidad, que tuvo a bien premiarnos con una pedrea y con un poco de ahorrillos, Laura me sorprendió con el que ya es oficialmente mi restaurante favorito. Hemos vuelto a “Diverxo”, cuatro años y dos estrellas Michelín después. Todo perdura de aquel restaurante que nos enamoró en 2008. Iba un poco con la duda de si serían capaces de alcanzar el nivel de sorpresa y satisfacción de la vez anterior. No tengo la menor duda de que lo consiguieron. Platos sorprendentes, cada cual más delicioso. Tuve que esforzarme para elegir el menos bueno de los 14 que desfilaron ante nosotros.


Quizás han cambiado la política de no permitir hacer fotos a los platos, quizás no. Yo ni pregunté, decidiendo disfrutar plenamente de la experiencia y luego tratar de evocarla al recibir el mail con los detalles del menú. Fue éste, el Menu Diverxo de Marzo de 2012:

Edamame con salsa de ají amarillo.
Mejillón tigre estilo Diverxo.
Sopa agria de rabo de toro, anguila ahumada y fideos del mar. Sándwich crujiente de rabo de toro y angulas.
Posticker Shanghai de capón, su caldo emulsionado, carabinero y shitake.
Mollete chino de trompetas a la crema y piel de leche, tomate kumato cherry y cecina de buey ahumada.
Cocotxa Sichuan con lenguas de pato y aguacate.
Ventresca tibia de bonito, asada en brasas de sarmiento, huevo frito, ali oli de ajo negro y salsa de kimchee.
Canapé invertido pekinés.
Espárragos blancos a la mantequilla negra, con emulsión de leche de oveja y salmonete.
Chipirón de potera cocinado a la llama directa del wok, salsa agridulce de verduras asadas, trufa negra y noodles rotos.
Rape chifa versión glaseado express.
Civet de bacalao negro al jabalí.
Estofado express de costilla de buey, albahaca tailandesa, tamarindo y grasa de buey sin grasa.
Galanga, leche merengada de coco, alga nori y naranja sanguina.
Chocolate blanco con manzana verde, apio y aceituna negra.
Violetas, nueces de pecán, sésamo blanco y haba tonka.

Como veis, nada muy habitual, todo sabores, preparaciones y productos diferentes. Sólo un plato conservan del menú de 2008, el mejillón tigre. Bueno, también el Edamame que te acompaña durante los primeros platos, esta vez complementado de una crema de jabugo con unas cortezas de arroz y un aromático té. El resto, todo novedad.
Si tuviera que quedarme con cinco cartas para el póker, serían el posticker, con la combinación de mar y montaña exquisita, el mollete de trompetas de la muerte, toda una explosión de sabor y jugosidad, la ventresca, con el aroma de las brasa, los espárragos, un plato peculiar con el salmonete acompañando, el rape, con ese glaseado que yummmmmm…
Una confirmación del que para mi es el mejor restaurante en el que he estado…por segunda vez.

viernes, 2 de marzo de 2012

La Bruja Gorda.

Cortesía de nuestros más cosmopolitas cuñaos, Marina y Ángel, este fin de semana hemos hecho un brownie "de sobre". Muchas veces he visto en supermercados esos preparados americans para hacer, son solo mezclar y hornear, bollos y pasteles de todo pelo: cheesecakes, tartas de chocolate, los brownies. Nunca me había animado, así que un regalo ha permitido que pruebe este palo de la repostería. Y lo cierto es que el resultado es muy bueno. La marca en esta ocasión ha sido "Fat Witch Bakery", algo así como La Pastelería de la Bruja Gorda. Me mola el nombre.



Fat Witch Brownie
Un paquete de tal producto.
7 cucharadas de mantequilla (ligero no es)
3 huevos grandes.
Opcional:
Un par de puñaos de nueces peladas ligeramente machacadas.
Unos chips de chocolate.


Tan sencillo como un encantamiento brujeril: derrites al microondas, con cuidado de ir removiendo cada poco para que no se queme, la bolsa de trocitos de chocolate que trae el paquete y la mantequilla. Dejar enfriar a temperatura ambiente. Mezclar a continuación las bolsa que contiene la harina, levaduras y azúcar con los huevos, hasta que la mezcla este cremosa. Añadir entonces el chocolate con la mantequilla y mezclar bien. En ese punto, añadir los "extras": esas nueces y chips, o unas pasas, o avellanas...Al gusto.


Se pone la mezcla en un molde enmantequillado. Horno precalentado a 180 grados y 30 minutos depues ahí lo tenemos. El interior quedo ligeramente crudo, loque daba una sensación absolutamente deliciosa de relleno de chocolate fundido. Fallos que son aciertos...:) La imagen última es d movil...bastante es que me acordé...


Como no se cuánto de fácil será encontrar ese Kit de la Bruja Gorda, también os pongo la receta habitual. Aquí queda aún más de manifiesto lo hipercalórico de este postre...

Brownies sin Brujas Gordas.
250 gr de chocolate negro
250 gr de nueces partidas
250 gr de mantequilla
250 gr de azúcar moreno
100 gr de harina
3 huevos grandes
Un sobrecito blanco y otro azul de esos impulsores quÍmicos (o uno de levadura royal)


Y lo mismo: derretir chocolate con la mantequilla, mezclar azúcar, harina y levadura con los huevos y luego con la mantequilla y el chocolate, añadir nueces, molde con mantequilla y al horno...Ya tenéis las dos opciones!!!

domingo, 19 de febrero de 2012

Regalitos: Gin Mare vs Broksman's

Una me la han regalado y otra la he regalado yo. Ciertamente el tema del gintonic como bebida de moda sigue en auge. Me sorprende ver esos lineales de los supermercados con variedades de más de 20 ginebras a nada que sea un super de tamaño medio. Lo dicho, de moda y se vende. Curiosas (o no tanto) las diferencias de precio. Cada vez mas pongo en cuarentena los pretendidos descubrimientos "gourmet" de "El Club de Gourmet" (ECDG) del Corte Ingles. Hay que reconocer que las nuevas tiendas que han abierto son realmente llamativas (las GOurmet Experience), muy como luz para polillas gastronómicas como yo. Pero muchas de las cosas que allí se venden también las tienen en supermercados menos...premium, por decirlo asi. Ya me advertía un lector en la entrada del Lagavulin y bien pude comprobarlo: 25% mas barato en Alcampo que en ECDG. Lo dicho, muchas veces sólo encuentras algo ahí, pero asegúrate de que es así.
Bueno, yo a lo que iba era al bebercio, no al comercio. Dos ginebras he probado últimamente, una por regalada y otra por recibida. Muy diferentes y las dos bien ricas. Por un lado Brocksman's, ginebra inglesa pero poco inglesa, con una sensación importante de dulzor (para ser ginebra, claro) que incita a los pelotazos un poco más cargados de lo habitual. Un gran aroma, fruto de los diez productos botánicos que lleva en su destilación. Si te descuidas la puedes usar de perfume.:)


La otra ,la Gin Mare. Más seca, con un punto de tomillo que te lo pone en la etiqueta y al buscarlo lo encuentras claramente. Un catador de verdad no necesitaría que se lo dijeran, ya que se nota mucho. Yo prefiero que me den la pista...:) Es española, y la definen como ginebra con alma mediterránea. Aparte del tomillo, anuncian la oliva, el romero y la albahaca como aromas principales.


Ambas deliciosas, ambas entre los 30 y 40 euros por botella. Bonitos regalos, si señor. Y más cuando estás para abrirlos con el regalado...:)