martes, 9 de febrero de 2016

Seguimos con Larrumba, hoy Juanita Cruz.

Seguimos nuestro recorrido por el grupo Larrumba. Tras visitar “Perrachica”, hemos probado ahora otro de los de la firma, “Juanita Cruz”, en Paseo de la Habana 105, Madrid. Curiosamente, este local está debajo de “Pippa & Co”, que también es de Larrumba.



El local, como corresponde al grupo, es muy agradable, decorado con gusto y con unos precios muy correctos, siendo de nuevo el ticket cercano a los 30 euros por persona, y esta vez con vino.
En esta ocasión probamos la Ensaladilla Juanita, en el estilo actual de ingredientes muy picados. Ya casi no se ven ensaladillas con los trozos de patata a la vista (ni mejor ni peor). Muy buena de sabor.



También los spring rolls de pato y foie. Dos raciones ya que la ración es de dos e íbamos cuatro.



Completamos los entrantes con los huevos del Chef, iguales a los de Perrachica, es decir, huevo poché, boletus y trufa.De segundos el sandwich chino relleno de costillas es muy recomendable, con esa carne ya desmigada y ese pan muy Street Food.



No tenían mala pinta las miniburguers de rabo de toro.



Y para mí, un tartar de atún muy sabroso, con un puntín de picante y algas y una curiosa mayonesa.



Incluimos en la cena un vinito que nos supo a gloria, un Mencía del Bierzo muy correcto.



A los postres, la tarta de galletas y lacasitos por un lado, muy de cuando éramos pequeños y una tarta de queso típica, aunque no por ello menos rica.




Como ya digo, este grupo da, por un precio muy razonable, bien de comer.



Y los locales muy bonitos!!!

jueves, 4 de febrero de 2016

Tapeando en La Tape.

Salida de viernes con excompis de Laura del mundo de la publicidad, que seguro me darían unas collejas por lo "creativo" del título de la entrada :). No tenemos mucha ocasión de vernos pero ciertamente lo pasamos muy bien cuando lo hacemos!!!



Fuimos a “La Tape”, en la calle San Bernardo 88 (Madrid). Ambiente de cerveceo a tope y lleno absoluto, así que reservad si queréis hacer algo más que tomar cañas en la barra. Tienen una buena variedad de cervezas artesanales, de las que probé la tostada (dulzona) y la negra. Muy ricas ambas, la verdad. Sí que es cierto que alguna de las variedades es rarilla al olfato (cardamomo apuntaban) , pero en general gustaron.
Para acompañar la velada y las birras tomamos un variado de ibéricos, correcto



Un hummus con sus tostadas, bien aliñado.



Unos langostinos rebozados acompañados de hojas de lechuga y un keptchup artesano, que se comían envolviendo el bicho en lo verde. De estos me comía yo unos cuantos más.



Muy rico el huevo a baja temperatura con jamón, aunque para compartir en un poco más lioso.
Una delicia las albóndigas de rabo de toro con escalope de foie. Por qué no pido más foie a la plancha cuando voy por ahi? Ya no se ve tanto, la verdad. Ahora el rey de la modernidad es, sin duda, la pata de pulpo a la brasa. Cuantas veces la habeis visto?



Terminamos una segunda ronda con una ensaladilla muy picada, de buen sabor



Y con una tempura de verduras, no solo rica, sino de gran tamaño, muy recomendable para el picoteo.




Los precios de las raciones, sobre los 10 euros, bastante correctos en calidad/precio/tamaño. Se puede repetir sin problema.

martes, 2 de febrero de 2016

Perrachica, fuera prejuicios

Voy a tener que acabar rindiéndome y acabar con mis prejuicios sobre esos restaurantes “de revista”. De nuevo sitio elegido por Laura y de nuevo exitazo tanto en ambiente como en comida y precio. No se puede pedir más a una experiencia en un restaurante.
En este caso fue “Perrachica”, en la calle Eloy Gonzalo 10 (Madrid). Tuvimos que reservar con más de un mes de antelación, con lo que yo esperaba un local chiquitito. Nada que ver con la realidad. El restaurante luce espectacular, gran decoración, gran ambiente y muchísimas mesas. Se llenaron todas. Varios ambientes, algún reservado, una gran barra de cockteles…Hay que verlo.
Y los platos a la altura del local, sin peros....salvo la luz de las fotos, que no me gusta darle al flash y han salido algo oscuras.
Empezamos con unos huevos a baja temperatura con crema de boletus y trufa. Apetecibles y muy consumidores de pan.



Y unas deliciosas croquetas de chipirones en su tinta, media ración,  plenas de sabor y de color, muy crujientes por fuera y cremosas por dentro. De las mejores que he probado.



Seguimos con un tiradito de vieiras y lubina, fuertecito de ácido, que venía bien para limpiar para los segundos.



Estos fueron, por un lado, un jugoso kebab de jarrete a 60 grados. Muy Street food, no me importaría que lo vendieran en kiosquillos callejeros.



Para mí, una lubina al pibil, de sabor muy sorprendente, ligeramente picante por los chiles habaneros, pero muy compensado, con unos esparraguitos verdes de guarnición y un poco de lima para darle mas punch si lo quieres. Lo repetiría sin dudar.



Llegamos al postre, a compartir, un gofre con chocolate y frutos del bosque. No estaba mal, sin sorpresas, pero dio buen punto y final a una muy buena cena.




Por esta cena y sus correspondientes cervezas/cocacolas no llegamos a los 30 euros por persona. Como ya os digo, se me han quitado todos los prejuicios que tenía con estos últimos descubrimientos.



No hay mas que ver mi cara de felicidad...y eso que la foto fue antes de cenar...y de que se llenara a tope el local!!! :). Ya sabéis, si os interesa, reservad con tiempo!!!

martes, 19 de enero de 2016

Actualizado el excel con los restaurantes.

He puesto al día el excel con todos los restaurantes visitados por Gourmet de Andar por Casa. Así tenéis toda la información disponible recopilada, con todos los comentarios y unas notas subjetivas.

Os lo podéis descargar en el siguiente enlace:


Para que os funcionen los botones de +info, que son los que tienen los comentarios, tenéis que tener habilitadas en excel las macros. Que os aproveche!!!

domingo, 17 de enero de 2016

La Jefa, que se note quien manda!!!

Igual os parece un dejavu, pero aprovechando la celebración del 22 aniversario, hemos ido a cenar por ahí. Si, efectivamente ya lo habíamos celebrado, pero total, los dos patitos merecen doble celebración. De nuevo un sitio “de revista” y de nuevo, un zasca a mi impresión de que esos no acaban de estar bien. Porque el sitio resultó magnífico.
Se trata del restaurante “La Jefa”, en la calle Recoletos 14, Madrid. Espectacular local, amplio, cómodo y elegante, en verdes y blancos. Su bandera es una cocina de fusión muy bien interpretada y unos precios muy ajustados. Me llamaba la atención casi toda la carta, así que al ver que había un menú degustación por 35 euros nos lanzamos a por él.
De salida, un pequeño aperitivo en forma de sopa fría de jengibre y piña, para ir limpiando las papilas gustativas.



Seguimos con el niguiri-causa de salmón, un trampantojo de niguiri  en el que el arroz es sustituido por patata amarilla y que incluye un salmón pasado por soplete, aguacate y unos hilos de cayena.



Tras el niguiri, la ensalada Som Tam, con papaya verde, langostino salteado (algo chiquitín) y un aliño thai muy sabroso.



El siguiente, un ceviche de caballa muy bien ejecutado, con el pescado casi en el límite de estar muy poco cocido en el jugo. Muy rico.



Espectacular la croqueta de gallina con aji amarillo y emulsión de aceituna morada. Uno de los platos que más nos gustó.



El pescado principal fue un delicioso pez mantequilla ligeramente adobado en especias acompañado de quinoa.



Y a las carnes, una apuesta muy arriesgada. Igual es lo único que os diría que preguntéis si ese plato está incluido en la degustación por si preferís que os cambien el plato., porque es muy especial. Unas mollejas guisadas en salsa de curry picante. Para mí una delicia, ya que me encantan las mollejas, el picante y el curry, pero no es ni un sabor ni una textura para todo el mundo.



El postre quizás algo flojo, una trufa de chocolate en tempura. Parece que no está al nivel del excelente menú, queda un poco pobre.



Tuvieron además el detalle de, por ser aniversario, invitarnos a un cocktail de café muy rico tras el postre.



No llegamos a los 45€ por persona contando las cervezas y las cocacolas. Una relación calidad precio increíble para un sitio, un menú y una atención espectaculares.

miércoles, 13 de enero de 2016

El Perro y la Galleta, de moda....pero con razón.

Para la celebración de nuestro 22 aniversario de noviazgo (bueno, ya no es noviazgo, que ya estamos casados, parece que aún no nos hacemos a la idea…:)) Laura y yo elegimos visitar “El Perro y la Galleta”, en la c/ Claudio Coello, 1 (Madrid). Y lo elegimos con tiempo. Ya he comentado alguna vez que a mí lo de los sitios que se ponen de moda a través de revistas me rechinan un poco. Cuesta horrores reservar (lo habíamos intentado unas cuantas veces sin éxito) y cuando lo consigues vas como en alerta, con expectativas altas. Ese hype



Pues lo cierto es que cumplió muy bien. Salimos bien y abundantemente cenados. Optamos por compartir tres entrantes que al final se demostraron excesivos. Las raciones, que en mi cabeza iban a ser escuetas, fueron todo lo contrario, realmente generosas. 
El tiradito de pez mantequilla con ají amarillo muy sabroso, con el pescado macerado en su punto justo. Plato fresco y agradable.



Tremenda la de berenjena con parmesano, albahaca y tomate, rebozada en galleta. Entrante que podía ser perfectamente un plato principal. Las flautas de pollo nos sobraron un poco. Yo esperaba algo tipo mexicano, enrolladas en algo, y eran poco más que unos fingers de pollo. Eso si, las dos salsitas que los acompañaban muy ricas, una de tzatzki y otra de curry.



Para los segundos Laura opto por uno de los entrantes, un milhojas de patata y huevos con boletus, trufa y jamón. A esas alturas de la cena y a esas alturas de las fiestas navideñas, imposible acabárselo. Estaba rico, pero al final es un plato enorme de dos huevos fritos con todo el acompañamiento. Sobró uno entero que ni yo pude atacar.



Para mi, unos ravioli de gallina y champiñón con parmentier. Algo raro había en ellos. Alguno estaba…crujiente. Muy ricos de sabor pero se me hizo un poco extraño ese crujiente en los bordes, como si tras cocerlos los hubieran pasado por la plancha. No sobró ni uno…:)



No pudimos llegar a los postres, imposible. Con los refrescos de Laura y un vinito que me pedí, un Cinema Crianza, de Ribera del Duero, con mucha acidez, que se agradeció para pasar el cenorrio, nos fuimos a 45 por persona. Como ya digo, no nos defraudó el sitio. Eso si, ya sabéis, reservad con un par de semanas de antelación o igual no pilláis mesa.

domingo, 10 de enero de 2016

El Mercado de Espronceda por duplicado

Echando la vista atrás, no recuerdo unas fiestas navideñas en las que haya zampado mucho más que en éstas pasadas. Ha sido un no parar. El peso se ha disparado y me he quedado prácticamente en los límites de mis camisas más amplias. Hay mucho trabajo que hacer para llegar dignamente a este verano!!! Pero bueno, se ha disfrutado y mucho, y al menos eso ya no nos lo quita nadie.
Uno de los sitios de buen disfrute ha sido “El Mercado de Espronceda”, en la c/ Espronceda 28 (Madrid). Disfrute doble, ya que estuvimos en la comida de Navidad y en la cena de Reyes, con las respectivas familias. No somos muy de repetir sitios, así que como imaginaréis, nos gustó mucho. También a su favor el poder reservar con Club Kviar, que oye, un 30% de descuento es muy jugoso. Eso si, sólo tengo fotos de uno de los días, aunque más o menos se repitieron los platos.
A los entrantes estuvieron presente siempre las patas de pulpo a la brasa, plato que está ahora en un gran porcentaje de restaurantes. Las servían con un alioli aparte. Muy bien cocidas y el punto de la plancha perfecto.



También se repitieron ambos días una especialidad de la casa, las alcachofas a la plancha, así, con un toquecito de sal y aceite y poco más. Muy ricas. De estas no hay fotos, pero las ponen abiertas como una flor. Tampoco hay fotos de las croquetas de boletus, normalitas, o de la tabla de quesos, que no estaba mal. Obviamente estoy poniendo lo que tomamos ambos días, no penséis que todo fue el mismo…aunque seríamos capaces…:)
De segundos se pidieron mucho los chipirones a la plancha con cuscús de verduras. Una delicia, grandes, tiernos, con un toque de brasa.



También hubo repeticiones con el risoto de arroz venere con setas, trufa y teja de parmesano. Sabroso en su guisado y con el arroz más entero que blando. Muy del gusto de la mayoría.



De los que no tengo foto, a destacar la hamburguesa, enorme y con un sabor muy potente, quizás demasiado para las fechas en las que estamos. Y el carre de cordero con costra de aceitunas. Tampoco hay imágenes del steak tartar que me pedí yo el segundo día, que te lo aliñan al momento a tu gusto y que estaba realmente rico, sazonado perfecto.
Si vas en plan búsqueda de carne, la verdad es que tanto el corte de chuletón de buey, presentado como entrecot o el solomillo con foie y PX son un acierto.





En el apartado de las pastas, se probó por un lado la lasaña. Toda una bomba. Estaba rica pero la ración era para campeones.



Por otro lado, como sugerencia del dia, unos ravioli de yema de huevo y trufa. Super-ravioli, venían dos enormes con una yema en cada uno. Muy correctos.



Para los postres no hubo sorpresas con el coulant, bien preparado y con un chocolate de muy buen sabor.



La tarta de manzana hecha al momento tampoco defraudó, aunque  tampoco muy sorpresiva



Y finalmente, el más raro, un soufflé de queso con helado de vainilla. El soufflé rico pero poco dulce, que combinándolo con el helado daba un resultado perfecto.




No tomamos vino ninguno de los días, tirando de cervezas y refrescos en general. Y ambos días, con el descuento, apenas se llegó a los 30 euros por persona, muy, muy recomendable.

miércoles, 6 de enero de 2016

Tates, explorando Montecarmelo

Montecarmelo está siendo una fuente importante de novedades para nosotros últimamente. Hay que reconocer que la oferta que tiene de restauración es bastante amplia y que, en general, no nos hemos llevado ninguna mala impresión. Aprovechando la mudanza de mis cuñados a su casa en la zona, acabamos siendo invitados a "Tates", en la calle Monasterio del Escorial 26 (Madrid). Es una hamburguesería chiquitita muy a la americana.

Disponen de una buena variedad de hamburguesas tanto por preparación como por carnes usadas: ternera (en algún caso mezclada con panceta), cerdo, pollo...o incluso no carne, como en la de atún.

Nos pedimos para cuatro el super combo de entrantes que la verdad es que hace bien la función. Quizás demasiada patata frita para alguien que no puede parar de comerlas...:). Incluía alitas, nachos y fingers de queso



De segundos hamburguesas a discreción y un gran perrito caliente. La mía fue una hamburguesa de ternera con bacon con salsa chimichurri y piña, que estaba realmente buena, muy bien tanto de punto como de sabor.



El perrito caliente no lo probé, pero para que os hagáis a la idea de la pinta, lo pongo:



No pedimos mucho postre, solo una tarta de queso realmente meritoria, gran ración y gran sabor. Los precios, en el entorno de los 9-10 euros las hamburguesas.