domingo, 3 de junio de 2012
El verano de las terrazas.
No sé si es sólo mi impresión, pero este año parece que lo de las terracitas vuelve con más ganas que nunca. Las veo petadas. Las veo saliendo en cualquier lado, como setas. Y triunfan. Enfrente de mi casa ha habido un bar que ha pasado por varios dueños sin pena ni gloria (especialmente sin lo segundo, como dice JC) y ahora los dueños han puesto una terraza mona, con moqueta de césped y velitas y no hay quien pille mesa ahí. Pues nada, que crezcan y se multipliquen, que somos fans de las terrazas.
Probamos este fin de semana una nueva, Landa, en el cruce de las calles Puerto Rico y Costa Rica (Costa Rica 22, para ser exactos). Tanto rico suelto debía ser una señal y no estuvo mal, no.
Tras una tapita de alitas de pollo fritas, pedimos, para cuatro, tres raciones a compartir. Empezamos con la cesta de morcilla con piñones y pimientos confitados. Una morcilla suave, algo escasa, sobre un gran nido de hojas de pasta filo al horno bastante ricas, con unos pimientos confitados y variedad de pan tostado. Muy rico, pero la morcilla, como digo, algo escasa. De segundo unos grandes champiñones rellenos de foie. Me había comido 15. Una delicia.
Acabamos con unas berenjenas rebozadas con salmorejo, muy correctas.
Con unas cuantas cervezas (yo dos pintas de rubia) y coca colas, salimos sobre los 15 euros por persona. No especialmente barato ni especialmente caro. Muy de terracita…
sábado, 26 de mayo de 2012
Helados de yogur de Llaollao
Seguro que más de uno habéis pasado por delante de una de esas tiendas de yogures helados que están proliferando y os ha picado el gusanillo. Por lo visto la excusa de "le estoy dando al niño yogur" les está haciendo funcionar muy bien. Habíamos visto buenas colas para comprar una buena tarrina en el “Llaollao” de Preciados y siempre nos dio pereza esperar. Eso si, hay que reconocer que desde fuera se ven tremendas, con esas frutas , esos siropes y esos toppings en general.
Finalmente hace algún fin de semana acabamos picando. El helado, muy correcto, no muy fuerte de sabor, refrescante (cojones, pues claro: es un helado) aunque con una cantidad de toppings muy medida (vamos, que en casa yo le habría puesto el doble). Lo mejor, la mermelada de fresitas silvestres, que no debe faltar ya que “saboriza” bastante. Eso si, casi 4 pavos la tarrina grande. Yo, viejuno como soy, lo paso a pesetas y pienso en que, hace no mucho, eso eran 7 conos gigantes de nata y fresa de Frigo de 100 pelas...No perdamos la perspectiva histórica...:)
Finalmente hace algún fin de semana acabamos picando. El helado, muy correcto, no muy fuerte de sabor, refrescante (cojones, pues claro: es un helado) aunque con una cantidad de toppings muy medida (vamos, que en casa yo le habría puesto el doble). Lo mejor, la mermelada de fresitas silvestres, que no debe faltar ya que “saboriza” bastante. Eso si, casi 4 pavos la tarrina grande. Yo, viejuno como soy, lo paso a pesetas y pienso en que, hace no mucho, eso eran 7 conos gigantes de nata y fresa de Frigo de 100 pelas...No perdamos la perspectiva histórica...:)
jueves, 24 de mayo de 2012
Salsa de cochinillo y fresa.
Bien es cierto que a veces guardo en el congelador cosas de “por si acaso” , esos aprovechamientos de sobras, que luego no llevan a ningún lado. Ya me paso con 150 gr de callos. Con lo que se tarda en hacerlos, a donde vas con esa minucia? O un clásico: cada vez que hago lombarda, guardar un poco de esa agua violeta, para usarla como colorante en algún plato: un helado de violeta, una vinagreta…Pues nada, ahí han estado estorbando cada vez hasta que la falta de sitio obligaba a tirarlas.
Con esto me pasó un poco lo mismo pero al final le he dado buena salida. De aquel cochinillo me guarde algo más de medio litro del jugo del asado. Agua, sal y lo que suda el cochino en el largo rato que estuvo en el horno. Con esa base, aliñe de buena manera un solomillo de cerdo. La carne, simplemente cortada en rodajas y pasada por la plancha. La salsa, ésta:
Salsa de cochinillo y Fresas.
-200 ml de jugo de asar un cochinillo.
-Una cuchara sopera de salsa de soja.
-Una cuchara sopera colmada de mermelada de fresa…con trocitos si puede ser
-Dos cucharas soperas de mantequilla
-Una cuchara sopera rasa de harina
-Una pizca de romero
La parte más chunga es que antes has tenido que hacer un cochinillo. El resto está chupao. Pones en una sartén la mantequilla a calentar. Cuando se haya derretido, añades la harina y a mezclar bien. Vamos a hacer lo que viene siendo roux. Cuando esté bien integrado y tenga un ligero color, añadimos el caldo del cochinillo, la mermelada, el romero y la soja. Y a dejar que reduzca un poco por evaporación y espese otro poco gracias al roux. Salsear en caliente y disfrutar, por segunda vez, del sabor del cochinillo. Por si fuera poco , le puse una cuñita fina de queso de cabra por eso de contrastar con el dulce.
Con esto me pasó un poco lo mismo pero al final le he dado buena salida. De aquel cochinillo me guarde algo más de medio litro del jugo del asado. Agua, sal y lo que suda el cochino en el largo rato que estuvo en el horno. Con esa base, aliñe de buena manera un solomillo de cerdo. La carne, simplemente cortada en rodajas y pasada por la plancha. La salsa, ésta:
Salsa de cochinillo y Fresas.
-200 ml de jugo de asar un cochinillo.
-Una cuchara sopera de salsa de soja.
-Una cuchara sopera colmada de mermelada de fresa…con trocitos si puede ser
-Dos cucharas soperas de mantequilla
-Una cuchara sopera rasa de harina
-Una pizca de romero
La parte más chunga es que antes has tenido que hacer un cochinillo. El resto está chupao. Pones en una sartén la mantequilla a calentar. Cuando se haya derretido, añades la harina y a mezclar bien. Vamos a hacer lo que viene siendo roux. Cuando esté bien integrado y tenga un ligero color, añadimos el caldo del cochinillo, la mermelada, el romero y la soja. Y a dejar que reduzca un poco por evaporación y espese otro poco gracias al roux. Salsear en caliente y disfrutar, por segunda vez, del sabor del cochinillo. Por si fuera poco , le puse una cuñita fina de queso de cabra por eso de contrastar con el dulce.
martes, 22 de mayo de 2012
Perdiendo formas y forma: tres buffets.
Efectivamente, decir que voy a hacer un informe de los tres últimos buffets libres visitados y aceptar que la operación Bikini 2012 será el enésimo fracaso es todo uno. A ver si para las Olimpiadas de Madrid puede ser.
Primero dos reseñas rápidas de buffets asiáticos:
-Por un lado Wokman, en la Vaguada. Está un poco escondido, en la parte de ariba pero en los exteriores. El sitio es grande y sorprendentemente con una decoración de bastante gusto. El buffet muy correcto, con un sushi razonable, unos cuantos fritos interesantes, pizza (siempre es de agradecer) y zona de plancha y wok, con gambas peladas, que a veces las escaquean. Unido a la cercanía se coloca arriba en la clasificación. Y hay un dia de 2x1, que no recuerdo cual es…
-Por otro lado el que han abierto dentro del Plaza Norte, El Tao no se qué… El sushi regular, algo gomoso. El apartado de fritos, razonable, sin destacar especialmente. Bien la zona de plancha y wok. De hecho el wok con pollo y gambas a la salsa de ostras me gusto bastante, ya que con las llamaradas le dieron un toque ahumado muy rico. A su favor también que fueron muy simpáticos.
Mi clasificación, hasta ahora, podría ser:
1) Wokman de la Vaguada, por cercanía, tener plancha y wok, mantenerse con regularidad en todas las categorías (sushi-fritos-variedad) y un día de 2x1.
2)Asian Kaiten, en la Gavia, inigualable en sushi y con cinta transportadora, no es el primero por no tener plancha y wok. De postre, esa especie de mousse con fresa.
3) Wok House, exterior del Plaza Norte, la mejor plancha y un buen pollo rebozado. Sushi normalito.
4) Tao, dentro del Plaza Norte. Muy simpáticos, buen wok y si te atreves, algo de marisco. El sushi regulero, algo gomoso.
5) Tokio Sushi, en Plenilunio. Algo lejos, muy poca variedad de sushi, aunque el nigiri de salmón está muy bueno, por encima de los otros.
Todos entre los 9 y 13 euros según día, sin incluir bebida.
Y por otro lado, una novedad: buffet libre de pasta. La fiesta de los carbohidratos. En el nuevo centro comercial Gran Plaza 2, en Majadahonda. Se llama “Muerde la Pasta” y hay alguno mas en Rivas (en el H2Ocio), en Xanadú y en el Tres Aguas.
El que nosotros visitamos es enorme, aunque se llenó a tope. Aún así, muy cómodo, sin agobios. La variedad y apariencia es brutal. De derecha a izquierda. Una zona con, digamos, platos preparados: carnes con salsa, pollo, patatas con gorgonzola, acompañamientos para los platos. Después la zona de las pastas rellenas , ravioli, tortellini…con marisco, carne, queso, espinacas y diferentes salsa. Muy curioso unos de postre, rellenos de chocolate con naranja confitada, en salsa de chocolate y almendra. Luego pastas tipo espagueti, fetuccini…
Luego la zona del horno, en la que van sacando pizzas, focaccias…muy correctas en general. Seguimos con una larga zona de gratinados: canelones, lasaña. Muy ricos unos pimientos rellenos de macarrones gratinados. Me suena que luego había una zona para losers con ensaladas y demás que mire de reojo.
El tema postres va desde esa pasta con chocolate hasta pizzas de lacasitos (como lo ois), pasando por un maquina de helados tipo Sandy o como se diga que es una perdición. Hay gofres y brownie…
Para colmo, la bebida es barra libre. Mortal!!!! 13 pavos en fin de semana?…Directo al pódium de restaurantes para gordos junto a The Knife, para carnes, y Wokman/Asian Kaiten para asiático.El verano de 2012 está perdido...:)
Primero dos reseñas rápidas de buffets asiáticos:
-Por un lado Wokman, en la Vaguada. Está un poco escondido, en la parte de ariba pero en los exteriores. El sitio es grande y sorprendentemente con una decoración de bastante gusto. El buffet muy correcto, con un sushi razonable, unos cuantos fritos interesantes, pizza (siempre es de agradecer) y zona de plancha y wok, con gambas peladas, que a veces las escaquean. Unido a la cercanía se coloca arriba en la clasificación. Y hay un dia de 2x1, que no recuerdo cual es…
-Por otro lado el que han abierto dentro del Plaza Norte, El Tao no se qué… El sushi regular, algo gomoso. El apartado de fritos, razonable, sin destacar especialmente. Bien la zona de plancha y wok. De hecho el wok con pollo y gambas a la salsa de ostras me gusto bastante, ya que con las llamaradas le dieron un toque ahumado muy rico. A su favor también que fueron muy simpáticos.
Mi clasificación, hasta ahora, podría ser:
1) Wokman de la Vaguada, por cercanía, tener plancha y wok, mantenerse con regularidad en todas las categorías (sushi-fritos-variedad) y un día de 2x1.
2)Asian Kaiten, en la Gavia, inigualable en sushi y con cinta transportadora, no es el primero por no tener plancha y wok. De postre, esa especie de mousse con fresa.
3) Wok House, exterior del Plaza Norte, la mejor plancha y un buen pollo rebozado. Sushi normalito.
4) Tao, dentro del Plaza Norte. Muy simpáticos, buen wok y si te atreves, algo de marisco. El sushi regulero, algo gomoso.
5) Tokio Sushi, en Plenilunio. Algo lejos, muy poca variedad de sushi, aunque el nigiri de salmón está muy bueno, por encima de los otros.
Todos entre los 9 y 13 euros según día, sin incluir bebida.
Y por otro lado, una novedad: buffet libre de pasta. La fiesta de los carbohidratos. En el nuevo centro comercial Gran Plaza 2, en Majadahonda. Se llama “Muerde la Pasta” y hay alguno mas en Rivas (en el H2Ocio), en Xanadú y en el Tres Aguas.
El que nosotros visitamos es enorme, aunque se llenó a tope. Aún así, muy cómodo, sin agobios. La variedad y apariencia es brutal. De derecha a izquierda. Una zona con, digamos, platos preparados: carnes con salsa, pollo, patatas con gorgonzola, acompañamientos para los platos. Después la zona de las pastas rellenas , ravioli, tortellini…con marisco, carne, queso, espinacas y diferentes salsa. Muy curioso unos de postre, rellenos de chocolate con naranja confitada, en salsa de chocolate y almendra. Luego pastas tipo espagueti, fetuccini…
Luego la zona del horno, en la que van sacando pizzas, focaccias…muy correctas en general. Seguimos con una larga zona de gratinados: canelones, lasaña. Muy ricos unos pimientos rellenos de macarrones gratinados. Me suena que luego había una zona para losers con ensaladas y demás que mire de reojo.
El tema postres va desde esa pasta con chocolate hasta pizzas de lacasitos (como lo ois), pasando por un maquina de helados tipo Sandy o como se diga que es una perdición. Hay gofres y brownie…
Para colmo, la bebida es barra libre. Mortal!!!! 13 pavos en fin de semana?…Directo al pódium de restaurantes para gordos junto a The Knife, para carnes, y Wokman/Asian Kaiten para asiático.El verano de 2012 está perdido...:)
domingo, 6 de mayo de 2012
Más celebración: La Misión.
El segundo restaurante en el que acometí mis últimos treintas fue La Misión, en la calle Jose Silva 22, Madrid. Del mismo grupo que El Olvido, El Recuerdo o Sibara, comparte también el modus operandi: primero a elegir entre unos 15, y segundos a elegir entre tres grupos, que hacen los menús sobre los 20, 23 y 26 euros dependiendo de la elección. La variedad es como para satisfacer casi cualquier limitación. El sitio dispone de una terracita interesante en verano, pero que en este loco Abril estaba solo llena de agua…
Tiré foto a todos los platos que pude, y probé (o había probado) la mayoría, asi que puedo opinar de casi todos.
De primeros desfilaron, como no, los huevos con jamón y patatas, servidos en sartencita. Muy ricos, un acierto siempre. Para mi gusto con una pequeña falta de sal, pero bueno.
Otro clásico son las alcachofas fritas con alioli. Te las sirven en un cesto como de freidora. Entrante muy entretenido y sabroso.
Más clásicos, el hojaldre de puerros y espinacas con salsa de hongos. Llena bastante, aviso.
También aparecieron las berenjenas gratinadas con mozarella y parmesano, otro plato contundente a pesar de la verdura.
De segundo, entre otros, las pechugas de pollo rellenas de espinacas, ciruelas y queso azul, jugosas con su salsa.
Los lomitos de rape con salsa de Oporto y patatas paja no triunfaron: estaban muy salados e incluso uno de ellos fue devuelto a la cocina. Nos lo cambiaron sin problema, pero aun así a alguien se le había ido la mano con la sal, posiblemente en la salsa.
Mejor los solomillos de Iberico con foie y Pedro Ximénez.
O ese arroz a banda, con alioli, sabroso y enterito.
Hubo también pollo a la plancha con verduras, bacalao a la dorada…Pero no llegó a tanto mi pesadez con la cámara.
A sabiendas de que luego habría tarta en casa, no pedimos mucho postre, aunque no nos resistimos a algún sorbete y al helado de yogur con Baileys y galleta de jengibre, todo un invento lo del chorrito alcohólico al yogur helado.
Bebidas incluidas, algo menos de 30 por persona. De nuevo un sitio para repetir.
Tiré foto a todos los platos que pude, y probé (o había probado) la mayoría, asi que puedo opinar de casi todos.
De primeros desfilaron, como no, los huevos con jamón y patatas, servidos en sartencita. Muy ricos, un acierto siempre. Para mi gusto con una pequeña falta de sal, pero bueno.
Otro clásico son las alcachofas fritas con alioli. Te las sirven en un cesto como de freidora. Entrante muy entretenido y sabroso.
Más clásicos, el hojaldre de puerros y espinacas con salsa de hongos. Llena bastante, aviso.
También aparecieron las berenjenas gratinadas con mozarella y parmesano, otro plato contundente a pesar de la verdura.
De segundo, entre otros, las pechugas de pollo rellenas de espinacas, ciruelas y queso azul, jugosas con su salsa.
Los lomitos de rape con salsa de Oporto y patatas paja no triunfaron: estaban muy salados e incluso uno de ellos fue devuelto a la cocina. Nos lo cambiaron sin problema, pero aun así a alguien se le había ido la mano con la sal, posiblemente en la salsa.
Mejor los solomillos de Iberico con foie y Pedro Ximénez.
O ese arroz a banda, con alioli, sabroso y enterito.
Hubo también pollo a la plancha con verduras, bacalao a la dorada…Pero no llegó a tanto mi pesadez con la cámara.
A sabiendas de que luego habría tarta en casa, no pedimos mucho postre, aunque no nos resistimos a algún sorbete y al helado de yogur con Baileys y galleta de jengibre, todo un invento lo del chorrito alcohólico al yogur helado.
Bebidas incluidas, algo menos de 30 por persona. De nuevo un sitio para repetir.
martes, 1 de mayo de 2012
Celebrando los ultimos treintas: Salterius
Un año mas viejo, como corresponde a estas alturas de Abril, hemos disfrutado de las celebraciones pertinentes. Dos han sido los restaurantes elegidos. Uno solo par ami, otro compartido por el suegro, que también aumenta su experiencia estos días.
Por eso de evitar lo de “el burro delante”, empezaré por el final, por la celebración compartida. Día ligeramente de perros en Majadahonda, con 8 grados casi ya en Mayo. A qué juega el clima? Fuimos casi directamente al sitio.
El restaurante Salterius, en la calle Cristo 16, ya me venía sonando de previsas recomendaciones. Además, parte de las recomendaciones era atacarlo reservando por internet. El menú degustación pasa de 42 euros a 29, lo cual lo hace realmente atractivo. El sito es realmente bonito, adornado con velas, la luz justa. El servicio tremendamente amable y servicial. Ni un pero. Incluso accedieron sin mayor problema a cambiar un par de platos un pescado por otro, basado en gustos.
Tras unas buenas aceitunas de aperitivillo, nos trajeron a modo de divertimento una brocheta con mejillones en tempura con un poco de hummus. Se veía venir que la cena sería entretenida.
Seguimos con una ensalada de lechugas tiernas con palometa, costrones de pan y dados de queso de cabra. Muy correcta.
Tras lo verde, verdura, un hojaldre de verduras sobre crema de espinacas, muy agradecido, bien de sabor.
El siguiente fue bastante ganador, ese huevo a baja temperatura, con una ratatuille ligera. El huevo asi es que me pierde.
El primer principal fue un bacalao a la plancha con marmitako de anchoas. Perfecto de punto. Dos de los platos, a petición del público no adicto al bacalao llegaron con lubina, con la misma preparación. Muy bien ambos dos.
De carne disfrutamos de un magret de pato, fileteado, con manzana y foie formando capas.
Una delicia a la que ya llegamos bastante bien comidos y bebidos…la oferta incluye una botella de vino para cada cuatro. Eramos ocho, luego dos botellas…pero solo dos bebedores!!!
De postre una torrija sobre crema de miel y helado de canela…Pues a pesar de lo llenos que estábamos, volaron de los platos.
Gran acierto del lugar, del que salimos, teniendo en cuenta las bebidas y cafés, sobre los 37 euros. Recomendable al 100%.
Por eso de evitar lo de “el burro delante”, empezaré por el final, por la celebración compartida. Día ligeramente de perros en Majadahonda, con 8 grados casi ya en Mayo. A qué juega el clima? Fuimos casi directamente al sitio.
El restaurante Salterius, en la calle Cristo 16, ya me venía sonando de previsas recomendaciones. Además, parte de las recomendaciones era atacarlo reservando por internet. El menú degustación pasa de 42 euros a 29, lo cual lo hace realmente atractivo. El sito es realmente bonito, adornado con velas, la luz justa. El servicio tremendamente amable y servicial. Ni un pero. Incluso accedieron sin mayor problema a cambiar un par de platos un pescado por otro, basado en gustos.
Tras unas buenas aceitunas de aperitivillo, nos trajeron a modo de divertimento una brocheta con mejillones en tempura con un poco de hummus. Se veía venir que la cena sería entretenida.
Seguimos con una ensalada de lechugas tiernas con palometa, costrones de pan y dados de queso de cabra. Muy correcta.
Tras lo verde, verdura, un hojaldre de verduras sobre crema de espinacas, muy agradecido, bien de sabor.
El siguiente fue bastante ganador, ese huevo a baja temperatura, con una ratatuille ligera. El huevo asi es que me pierde.
El primer principal fue un bacalao a la plancha con marmitako de anchoas. Perfecto de punto. Dos de los platos, a petición del público no adicto al bacalao llegaron con lubina, con la misma preparación. Muy bien ambos dos.
De carne disfrutamos de un magret de pato, fileteado, con manzana y foie formando capas.
Una delicia a la que ya llegamos bastante bien comidos y bebidos…la oferta incluye una botella de vino para cada cuatro. Eramos ocho, luego dos botellas…pero solo dos bebedores!!!
De postre una torrija sobre crema de miel y helado de canela…Pues a pesar de lo llenos que estábamos, volaron de los platos.
Gran acierto del lugar, del que salimos, teniendo en cuenta las bebidas y cafés, sobre los 37 euros. Recomendable al 100%.
domingo, 22 de abril de 2012
Luis II, triunfando en los polígonos.
La vida de los restaurantes o bares de polígono industrial se me hace que debe ser dura. Cuando pasas por esos sitios con el coche, sin ver gente por la calle, te da que pensar: y aquí puede sobrevivir un restaurante?
Pero luego resulta que vas y, sorpresa, hay muchísimos que llenan en fin de semana. Y posiblemente entre semana tengan la cuota cubierta con los menus de los currantes de la zona.
El sitio que nos ocupa, “Luis II” es de éstos. Siempre que hemos ido hay gente allí, de raciones o comiendo en el salón interior. Nosotros siempre vamos a raciones, en el salón de fuera o en la pequeña terraza para verano y/o fumadores. Tenéis la carta disponible en la web, pero es la del restaurante. Podría jurar que era algo más económica la de la zona de raciones por el precio que pagamos, más que nada...
Lo más típico del lugar, las roscas, platos de gambas a la plancha con sal gorda y limón, que caen siempre y siempre satisfacen, tiernas y en su punto.
Otro clásico del lugar son los chopitos rebozados. Una buena racioncita, crujientitos.
Las croquetas también merecen la pena y suele caer alguna, cremositas y hermosas de tamaño.
La cuarta ración ya suele ser un poco más según el dia. Unas veces la morcilla, otras los chanquetes. Esta vez fueron unas setas con jamón y ajito.
Con unas cuantas cervezas, otras tantas cocacolas, café y chupito, salimos bien comidos cuatro, a 18 euros por persona. No hemos comido allí a la carta, pero la gente hablaba y se llevaba para casa arroces con bogavante que deben estar tirando a buenos…:)
Pero luego resulta que vas y, sorpresa, hay muchísimos que llenan en fin de semana. Y posiblemente entre semana tengan la cuota cubierta con los menus de los currantes de la zona.
El sitio que nos ocupa, “Luis II” es de éstos. Siempre que hemos ido hay gente allí, de raciones o comiendo en el salón interior. Nosotros siempre vamos a raciones, en el salón de fuera o en la pequeña terraza para verano y/o fumadores. Tenéis la carta disponible en la web, pero es la del restaurante. Podría jurar que era algo más económica la de la zona de raciones por el precio que pagamos, más que nada...
Lo más típico del lugar, las roscas, platos de gambas a la plancha con sal gorda y limón, que caen siempre y siempre satisfacen, tiernas y en su punto.
Otro clásico del lugar son los chopitos rebozados. Una buena racioncita, crujientitos.
Las croquetas también merecen la pena y suele caer alguna, cremositas y hermosas de tamaño.
La cuarta ración ya suele ser un poco más según el dia. Unas veces la morcilla, otras los chanquetes. Esta vez fueron unas setas con jamón y ajito.
Con unas cuantas cervezas, otras tantas cocacolas, café y chupito, salimos bien comidos cuatro, a 18 euros por persona. No hemos comido allí a la carta, pero la gente hablaba y se llevaba para casa arroces con bogavante que deben estar tirando a buenos…:)
jueves, 19 de abril de 2012
Zen Market, vistas al Bernabéu
Las cosas del fútbol hacen que ciertas cosas o lugares puedan ser directamente descartados. Yo, del Real Madrid confeso, hace tiempo que, por ejemplo, dejé de entrar en las tiendas de Mango (desde que las publicita Piqué) y eliminé de cualquier lista de reproducción las canciones de Shakira, por el mismo tema. Si, un poco friki el tema, pero anda que no hay tiendas de ropa ni cantantes… Personalmente, y ahí tengo un background importante del mundo de la publicidad, creo que es un error usar reclamos tan polarizados como jugadores del Barsa o del Madrid. Prácticamente te quitas de un plumazo el público objetivo del equipo contrario.
Por eso un restaurante en el Bernabéu ya tiene de salida cosas ganadas y cosas perdidas. Para un madridista le da un punto de curiosidad el comer con vistas al césped del equipo más laureado de la historia. Pero claro, ponte a llevar ahí a uno del Atleti, por ejemplo…Chungo.
Hay varios restaurantes en el Bernabéu, pero el más reciente es Zen Market, de inspiración asiática. El tamaño y decoración del lugar no deja dudas de que han metido mucha pasta en el local. Cuidadísimo, todo detalles en mobiliario, iluminación, varias alturas…Realmente bonito. La carta es amplia y de alto nivel. La podéis cotillear en su web. Tienen menús degustación desde 35 a 65 euros. Pidiendo a la carta se debe ir la cosa sobre los 40 o así. Pero conocer el sitio tiene un precio bastante más asequible: tienen un menú del día con primero, segundo y postre por 14 euros. Coño, al final poco más que en un chino de barrio y si llevas allí a alguien que no sea alérgico al madridismo quedas de lujo.
Nosotros nos pedimos unos rollitos crujientes de pato, evolución del típico rollito con un poco de pato y una salsa oscura y sabrosa.
Por otro lado, el tataki de atún, unas laminas del pescado casi en crudo, sobre una ensalada variada, acompañado por salsa de soja. Correcto sin más.
Laura pidió de segundo un curry de pollo algo decepcionante, con un arroz más bien sosete.
Para mí, un bowl con tallarines, buey y setas con verduras. Muy bien de sabor, pero algo frío.
Los postres, prescindibles, tartas industriales con mayor o menos acierto.
En general normalito. No dudo que pidiendo a la carta haya tremendas delicias, pero el menú del día te deja un poco frío. Se me antoja raro, ya que es una manera perfecta de mostrar lo que eres capaz de hacer a un precio asequible para que el cliente quiera probar algo más. Creo que no lo consiguen, ya me diréis si vais.. Aún así, está bien para probar y para ver ese césped mientras comes.
Por eso un restaurante en el Bernabéu ya tiene de salida cosas ganadas y cosas perdidas. Para un madridista le da un punto de curiosidad el comer con vistas al césped del equipo más laureado de la historia. Pero claro, ponte a llevar ahí a uno del Atleti, por ejemplo…Chungo.
Hay varios restaurantes en el Bernabéu, pero el más reciente es Zen Market, de inspiración asiática. El tamaño y decoración del lugar no deja dudas de que han metido mucha pasta en el local. Cuidadísimo, todo detalles en mobiliario, iluminación, varias alturas…Realmente bonito. La carta es amplia y de alto nivel. La podéis cotillear en su web. Tienen menús degustación desde 35 a 65 euros. Pidiendo a la carta se debe ir la cosa sobre los 40 o así. Pero conocer el sitio tiene un precio bastante más asequible: tienen un menú del día con primero, segundo y postre por 14 euros. Coño, al final poco más que en un chino de barrio y si llevas allí a alguien que no sea alérgico al madridismo quedas de lujo.
Nosotros nos pedimos unos rollitos crujientes de pato, evolución del típico rollito con un poco de pato y una salsa oscura y sabrosa.
Por otro lado, el tataki de atún, unas laminas del pescado casi en crudo, sobre una ensalada variada, acompañado por salsa de soja. Correcto sin más.
Laura pidió de segundo un curry de pollo algo decepcionante, con un arroz más bien sosete.
Para mí, un bowl con tallarines, buey y setas con verduras. Muy bien de sabor, pero algo frío.
Los postres, prescindibles, tartas industriales con mayor o menos acierto.
En general normalito. No dudo que pidiendo a la carta haya tremendas delicias, pero el menú del día te deja un poco frío. Se me antoja raro, ya que es una manera perfecta de mostrar lo que eres capaz de hacer a un precio asequible para que el cliente quiera probar algo más. Creo que no lo consiguen, ya me diréis si vais.. Aún así, está bien para probar y para ver ese césped mientras comes.
martes, 17 de abril de 2012
Ron Festival 2012
Temporalmente esto no sería lo que tocaría publicar, pero si os lo cuento ahora os da tiempo a organizaros...:¨)Esta es información directa de la nota de prensa a vosotros. Lo cierto es que yo ya he estado en dos de estos eventos y merecen mucho la pena. En el primero probé más de 20 rones diferentes, a cad acual mejor. Eso si, son a palo seco, que es cata degustación...llevaos unos panchitos...:)
Los mejores rones a nivel mundial se dan cita
en Madrid.
El próximo jueves 26 de Abril de 2012, Madrid será la ciudad anfitriona del Ron Festival, evento donde se reúnen los mejores rones a nivel mundial. Un despliegue de sabores, aromas, mezclas, matices y carácter para aprender, conocer y disfrutar de las múltiples posibilidades de este destilado.
Drinks Marketing Group presenta por tercer año consecutivo el “Ron Festival” bajo
un ambiente exótico, tropical y caribeño para acercar al público nacional las marcas de
rones Premium de más impacto que se pueden encontrar en nuestro mercado,
procedentes de República Dominicana, Cuba, Guatemala, Venezuela, Islas Vírgenes,
Colombia, Trinidad y Tobago, Jamaica y Panamá entre otros.
A través de sus Brand Ambassadors y maestros roneros, “Ron Festival” ofrecerá la oportunidad de degustar estos destilados tan apreciados y aprender más acerca de ellos y de sus países productores; desde su forma de elaboración hasta sus posibilidades gastronómicas, pasando por su uso en la elaboración de cócteles.
Se podrá disfrutar de sesiones de cata, paseos guiados por expertos, maridajes, degustación de aguas, masterclasses de rones & habanos, interactuar con algún animal exótico, cócteles y otras diversiones al tiempo que se aprende a catar los mejores rones del mundo. Además se podrá aumentar el conocimiento de los principales países productores de ron de la mano de sus embajadas y oficinas de turismo.
Todo esto y mucho más en Ron Festival.
Madrid: Jueves 26 de Abril 2012 de 16,00 a 22,00 horas
Terraza Hotel Pta. América
El precio de la entrada al público que no sea del sector profesional o de prensa es de 15€.
Se ruega confirmación vía telefónica o email.
Para más información; Nacho Espadas de la Cruz 680 933 685 – info@drinksmarketing.com
Los mejores rones a nivel mundial se dan cita
en Madrid.
El próximo jueves 26 de Abril de 2012, Madrid será la ciudad anfitriona del Ron Festival, evento donde se reúnen los mejores rones a nivel mundial. Un despliegue de sabores, aromas, mezclas, matices y carácter para aprender, conocer y disfrutar de las múltiples posibilidades de este destilado.
Drinks Marketing Group presenta por tercer año consecutivo el “Ron Festival” bajo
un ambiente exótico, tropical y caribeño para acercar al público nacional las marcas de
rones Premium de más impacto que se pueden encontrar en nuestro mercado,
procedentes de República Dominicana, Cuba, Guatemala, Venezuela, Islas Vírgenes,
Colombia, Trinidad y Tobago, Jamaica y Panamá entre otros.
A través de sus Brand Ambassadors y maestros roneros, “Ron Festival” ofrecerá la oportunidad de degustar estos destilados tan apreciados y aprender más acerca de ellos y de sus países productores; desde su forma de elaboración hasta sus posibilidades gastronómicas, pasando por su uso en la elaboración de cócteles.
Se podrá disfrutar de sesiones de cata, paseos guiados por expertos, maridajes, degustación de aguas, masterclasses de rones & habanos, interactuar con algún animal exótico, cócteles y otras diversiones al tiempo que se aprende a catar los mejores rones del mundo. Además se podrá aumentar el conocimiento de los principales países productores de ron de la mano de sus embajadas y oficinas de turismo.
Todo esto y mucho más en Ron Festival.
Madrid: Jueves 26 de Abril 2012 de 16,00 a 22,00 horas
Terraza Hotel Pta. América
El precio de la entrada al público que no sea del sector profesional o de prensa es de 15€.
Se ruega confirmación vía telefónica o email.
Para más información; Nacho Espadas de la Cruz 680 933 685 – info@drinksmarketing.com
lunes, 16 de abril de 2012
Bacalao: pregunten aquí.
Bien es conocida nuestra pasión por Portugal. Muchos veranos llevamos veraneando por allí y posiblemente repetiremos éste. Pero curiosamente, en lo gastronómico apenas tentamos a una, si no la mayor, de las especialidades de nuestros vecinos: el bacalao. No es algo que pidamos mucho allí. Y mira que me gusta, pero no nos da por ahí.
De todas formas, el restaurante que nos ocupa te hará sentir como en los mejores lugares donde degustar tal pescado. Se trata del restaurante “O’ Trasmontano”, en la Avenida Del Monasterio del Escorial 6, Madrid, en Montecarmelo. La entrada, tras unas gruesas cortinas, es apabullante, recargada, todo un shock de inmersión. La sala, pequeña, decorada con azulejos muy a la portuguesa. El jefe de sala tiene muchísimas tablas, simpático y profesional.
Mientras tomábamos unas tartaletas de huevas y pescado como aperitivo de la casa, elegimos. A punto estuvimos de pedir la degustación de siete bacalaos, poco faltó. Tiramos al final de un par de entrantes a compartir para luego seguir cada uno su propio rumbo.Un poco lástima las fotos, los manteles amarillos hicierom estragos con el balance de colores...
El primer entrante, unos bolinhos de bacalao y patata, especie de pequeñas croquetas. Correctos sin más, algo chiquitillos y no especialmente sabrosos.
El foie casero que también pedimos es otro cantar, delicioso. A mí me sobraba la mermelada, aunque como hay mucho fan del tema supongo que está bien que la pongan para acompañar.Te lo sirven con unas finas rebanadas de dos tipos de pan, recién tostadas.
De segundos, solo hubo un no-bacalao, un hermoso plato de lacón con patatas y pimentón.
Los bacalaos no puedo definirlos más que como espectaculares. Si, son los mejores que he tomado. Los tres. Por un lado el taco de bacalao asado, taco que eran dos, enormes, con un sofrito de cebolla y ajos. Las láminas de soltaban con sólo mirarlo.
Por otro el hojaldre de bacalao con salsa de pimiento, de más de un palmo, con un relleno de bacalao desmigado y cremosa nata. La salsa va en un cuenco al lado del plato para servirte a discreción.
Y para mí el plato con el nombre del lugar, el bacalao Trasmontano: dos lomos perfectos de punto, desespinados totalmente, rebozados en huevo y napados con una bechamel ligera, sobre una cama de patatas pochadas al azafrán. Salivo al escribir. Los puntos del bacalao eran perfectos.
A los postres, muy satisfechos de la cena, nos concedimos una tarta de queso, de textura más similar a un flan de queso, con unos hilos de miel
y por eso de la nostalgia, un pastel de Belén, recién hecho con su hojaldre crujiente y relleno cremoso.
Con unas cuantas cervezas (no pedimos vino, parece que apetecía la cervecita) y cocacolas, 40 euros justos por persona. Un sitio imperdible para amantes del bacalao.
De todas formas, el restaurante que nos ocupa te hará sentir como en los mejores lugares donde degustar tal pescado. Se trata del restaurante “O’ Trasmontano”, en la Avenida Del Monasterio del Escorial 6, Madrid, en Montecarmelo. La entrada, tras unas gruesas cortinas, es apabullante, recargada, todo un shock de inmersión. La sala, pequeña, decorada con azulejos muy a la portuguesa. El jefe de sala tiene muchísimas tablas, simpático y profesional.
Mientras tomábamos unas tartaletas de huevas y pescado como aperitivo de la casa, elegimos. A punto estuvimos de pedir la degustación de siete bacalaos, poco faltó. Tiramos al final de un par de entrantes a compartir para luego seguir cada uno su propio rumbo.Un poco lástima las fotos, los manteles amarillos hicierom estragos con el balance de colores...
El primer entrante, unos bolinhos de bacalao y patata, especie de pequeñas croquetas. Correctos sin más, algo chiquitillos y no especialmente sabrosos.
El foie casero que también pedimos es otro cantar, delicioso. A mí me sobraba la mermelada, aunque como hay mucho fan del tema supongo que está bien que la pongan para acompañar.Te lo sirven con unas finas rebanadas de dos tipos de pan, recién tostadas.
De segundos, solo hubo un no-bacalao, un hermoso plato de lacón con patatas y pimentón.
Los bacalaos no puedo definirlos más que como espectaculares. Si, son los mejores que he tomado. Los tres. Por un lado el taco de bacalao asado, taco que eran dos, enormes, con un sofrito de cebolla y ajos. Las láminas de soltaban con sólo mirarlo.
Por otro el hojaldre de bacalao con salsa de pimiento, de más de un palmo, con un relleno de bacalao desmigado y cremosa nata. La salsa va en un cuenco al lado del plato para servirte a discreción.
Y para mí el plato con el nombre del lugar, el bacalao Trasmontano: dos lomos perfectos de punto, desespinados totalmente, rebozados en huevo y napados con una bechamel ligera, sobre una cama de patatas pochadas al azafrán. Salivo al escribir. Los puntos del bacalao eran perfectos.
A los postres, muy satisfechos de la cena, nos concedimos una tarta de queso, de textura más similar a un flan de queso, con unos hilos de miel
y por eso de la nostalgia, un pastel de Belén, recién hecho con su hojaldre crujiente y relleno cremoso.
Con unas cuantas cervezas (no pedimos vino, parece que apetecía la cervecita) y cocacolas, 40 euros justos por persona. Un sitio imperdible para amantes del bacalao.
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