viernes, 22 de marzo de 2013

La Choza del Segoviano o cómo descubrior sitios.

Seguro que os pasa. Seguro que hay sitios en los que habéis comido muy bien pero decís: "Porque me lo habían contado, si no no hubiera comido aqui nunca". Ya sea por aspecto, por ubicación, por lo que sea...
Eso nos ha pasado con el último al que hemos ido, "La Choza del Segoviano" (c/Mira el Río, 9 El Pardo 913760447) . Como bien decía el dueño, no está en la zona más abierta al turismo y es raro acabar en esa calle si estas dando un paseo por allí.


Más raro aún: pedir allí (hay que hacerlo al reservar) el arroz caldoso con conejo y setas. Pero nos lo habían recomendado y lo encargamos. En principio solo lo hacen para minimos de 4-6 personas ("No sale igual si haces menos cantidad", nos decían) pero no tuvimos problema: fue lo que iban a comer ellos también...:)
Tras tomarmos un pinchito de morcilla de arroz en la barra (si, arroz con arroz...), pasamos a la primera planta donde esta el comedor. Yo iba a pedir algún entrante pero con la cañita previa y tras decirnos el camarero que la ración de arroz era generosa, decidimos ir directos a ello. Nos trajeron un pote del que salieron casi 5 platos, distribuidos de la manera habitual (75%/25% a mi favor). Un arroz sabroso, más entero de lo esperable en un arroz tan caldoso, abundante en tropezones. Muy rico.


Ciertamente fue más que de sobra (expresión curiosa, ya que lo que se dice sobrar...). De postre, una cremosa torrija


La cuenta salió sobre los 20 por persona entre las cañas y pinchito inicial y la comida en si. Todo un descubrimiento.

jueves, 21 de marzo de 2013

Hojaldre de setas, pavo y queso, por copión.

Como ya veis en el lateral del blog, hay otros blogs por los que me gusta pasarme para sentir sana envidia y coger ideas siempre que puedo. Hace poco vi ésta de "Cocinandotelo" y se me antojó hacer algo parecido. Así que aprovechando una plancha de hojaldre que tenía en el congelador desde la última glaciación y unas setas, hice una cenita guapa.

Hojaldre de setas, pavo y queso.
Una plancha de hojaldre descongelada
300 gramos de setas
Tres dientes de ajo
Sal
Cayena
Dos cucharadas de harina
400 ml de leche (quizas más)
Pavo en lonchas
Queso en lonchas (yo use Cheddar)
Una yema de huevo
Azúcar moreno



Pica las setas y saltealas en una cucharada de aceite junto con los dientes de ajo laminados y la cayena que te apetezca (o sin cayena si no lo quieres picante). Cuando estén los ajitos tiernos, añade la harina y revuelve. La sartén se quedara seca y todo un poco plastoso. Remueve cinco minutillos y añade la leche. La idea es conseguir una bechamel más o menos espesa. Sigue dándole vueltas a fuego fuerte hasta que esa bechamel este en su punto.
No hice fotos del montaje, así que tendréis que visitar la página en la que me inspiré. Pero básicamente puse una capa de lonchas de pavo, luego una generosa capa de la bechamel de setas y una capa de lonchas de queso. Cierra el hojaldre, píntalo con la yema de huevo y espolvorea de azúcar moreno.
Sigue las instrucciones de cocción del hojaldre que vengan en su caja, en este caso, 20 minutos con el horno precalentado a 200 grados. Ojo con el grill, a ver si se te quema el azúcar. Yo tuve que proteger del calor directo metiendo una bandeja por encima del hojaldre en el horno.
En cuanto el hojaldre se ve cocinado y crujiente, la cosa está lista para soplar un poco y ponerte a zampar.

lunes, 18 de marzo de 2013

MRW: Museo del Traje.

Esta vez se me ha pasado dar publicidad a la Madrid Restaurant Week, esa iniciativa que un par de veces al año pone en unos asequibles 25 euros menús en restaurantes muy interesantes. Este año lo pillé a tiempo y dejé reservada la semana pasada una cena en El Museo del Traje. El restaurante que allí oficia es visualmente espectacular, y más lo debe ser de día, con grandes ventanales a un jardín, techos altísimos y una terraza que en verano tiene que ser la bomba. Pero no elegí el sitio sólo por bonito. El menú que ofrecía para estas jornadas era de los que daba a elegir entre dos primeros, dos segundos y dos postres, así que como íbamos en pareja, pudimos probar los seis.
Te reciben con unas almendras garrapiñadas con jengibre, de las que vas picando durante toda la cena y aprovechas para cambiar sabor. El aperitivo se completa con una copa de crema de lentejas, foie y picatostes muy lograda, con trocitos de foie que disparaban el sabor cuando te tocaban.


De primeros tomamos un tartar de vieiras con veloute de berros y lascas de jamón. Plato delicado que me gustó. Iba un poco con miedo por lo de la vieira cruda, que a mí las ostras y demás no me van, pero sin problema, muy rico.


También disfrutamos de un platazo de arroz cremoso con trigueros, boletus y gambón. Muy pronunciado el sabor a seta, el plato era especialmente abundante, sobre todo para ser un primero de una cena. Como imaginaréis, la división de los platos no estuvo precisamente al 50% entre Laura y yo: claramente dominé el partido con un 75% de posesión de balón…:)


Como platos principales un pescado muy ligero, una lubina braseada con hinojo y emulsión de azafrán. Todos los sabores muy tenues al servicio de un buen pescado, al que ayudaban sin ocultar.


El plato de carne fue un magret de pato asado con piña a la plancha y jugo de bayas de enebro. La carne, muy roja en su centro pero a pesar de ello muy tierna. No estaba mal, pero me pareció más floja que el pescado, quizás por ser más habitual.


Los postres, a los que llegamos ya bien servidos, no desmerecieron. Por un lado, un coulant de chocolate con helado y picatostes. La combinación con los picatostes recién fritos me la apunto, creo que es un acierto, muy de merienda.:)


El otro postre fue una ligera mousse de limón, chocolate y frambuesas. Más normalita pero cayó sin problemas.


Con dos cervezas, dos cocacolas y un café, más el IVA, el menú subió de los 25 del MRW a 35, muy bien de precio por una cena realmente meritoria. Con el cafetito, además, llegaron unas tejas, unos macarons y unos bombones de chocolate al curry. Lo dicho, un éxito.

viernes, 8 de marzo de 2013

Actualizada la Guia de Restaurantes LP.

Cada cierto tiempo le dedico un rato a la actualización de la Guia de Restaurantes LP.
La he puesto al día con los restaurantes de 2012 y 2013 que aun no estaban incluidos, asi que ahí la teneis para descargarla.
Como sabeis, contiene todos los reports de restaurantes desde el inicio del blog allá por el año 2000 hasta hoy, comentados y puntuados como buenamente puedo. Que os aproveche!!!!

martes, 5 de marzo de 2013

Lah?

Supongo que la mayoría ya sabeis que el grupo VIPs cada dos por tres ofrece ofertas de 2x1 en sus restaurantes. Hubo una época hace unos añitos en los que excluía de esa oferta sus locales “de alta gama”. Iroco, Teatriz… Supongo que la cosa esta muy achuchada y han optado por volver a aceptar esas ofertas en toda la cadena. Asi que aprovechando una de esas ofertas hemos ido a conocer “Lah!”, en Maria de Molina 50, Madrid.
Su oferta está basada en platos exóticos, generalmente asiáticos. El local, ciertamente bonito y amplio, ayuda a meterse en el ambiente de exotismo. Maderas, amplios ventanales y luz tenue.
Como fuimos en pareja, paramos la tabla del dos en el 2x2, 4. Cuatro platos pedimos, variaditos para compartir. Los nombres, en general imposibles, hacen que tenga que ir a la carta de la página web a refrescar la memoria.
Tomamos un Gõi Bu’õi (Vietnam), una ensalada con pomelo y cilantro, mas trozos de langostino y cerdo acompañada de una salsa de pescado de fuerte sabor, algo amarga, y que viene acompañada de una especie de panes de gamba gigantes, llamados krupuk udang. El sabor no es para todos.


También tomamos los rollitos de Saigón, rellenos de langostinos, fideos y hierbas y presentados sobre hojas de lechuga con verduras picadas. Se comen mojándolos en una salsa agridulce de tamarindo. Yo los esperaba calientes y eran fríos. Un poco sosos sin la salsa.


De segundos, unas samosas, triángulos de hojaldre rellenos de patata al curry, guisantes y menta., con salsa de yogur y menta. Muy crujientitas.
Y para mi, pasándome de picante, un Rendang Pandang, ternera con leche de coco, muy tierna, pero con un picante que no acababa de dejar recuerdo de otra cosa.


Con las bebidas y teniendo en cuenta el 2x1 se nos fue cerca de los 20 por persona. Un sitio curioso para ir con la oferta, algo caro sin ella.

Pd: por lo visto, Lah! es una expresión de sorpresa del sudeste asiático…o eso dicen en la red…

Pd2: echa un ojo a la aplicación Encadena, para Android. Descargalo gratis AQUI!!!

lunes, 11 de febrero de 2013

De cena en Gala.

L e hemos cogido el gustillo a las reservas con Club Kviar. El concepto de 30% de descuento en restaurantes que no suelen estar en las típicas páginas de ofertas está muy bien.
Esta vez hemos visitado "Gala", en la calle Espronceda 14 (Madrid). El local no es muy grande, con un decorado moderno aunque algo frío. Supongo que el hecho de ser los únicos en la sala aumentaba esa sensación.
Nos recibieron con una tacita de caldo de cocido con unos garbancitos. Un buen entonante con el fresquete que estaba haciendo en la calle.


Pedimos como entrante unas croquetas de cigalas. Llegaron algo templadas y nos resultaron más bien saladas. El sabor de fondo a mí me gustaba, pero había un exceso de sal.


De segundos nos pedimos unos chipirones a la plancha por un lado, con un fondo de patatas y ajos tiernos. De nuevo me parecieron algo salados de más. No estaban malos, pero te quedas con la sensación de que podían haber estado algo mejor. Los acompañe de un vino que me encanto, un sauvignon blanc cuyo nombre era….era….uff, espero que lo ponga en la factura porque ahora no caigo.


Laura pidió una lubina con una salsa de tomate. Muy rica la combinación, la salsa estaba muy buena. Pero de nuevo un “pero”. Al querer evitar que el pescado se pasara de cocinado, parte de el hermoso taco estaba demasiado crudo.


De postre compartimos una torrija caramelizada con helado de leche. Deliciosa. Casi mejor para no compartir, con su crujiente, su templado de la torrija por un lado y el helado por otro.


Buen final para dejar buen sabor de boca tras los fallitos de los otros platos. Por cierto, había unos menús degustación que tenían una pinta importante.
Con el vino, agua y cocacolas salimos a 35€ por persona, al estilo habitual de las reservas de Kviar.

domingo, 10 de febrero de 2013

Nano, el mexicano.

Durante estos últimos meses he estado currando cerca del Bernabeu. A falta de gimnasio o pádel a medio día, he comido de forma más regular a diario.
El más habitual ha sido el Zeus, el restaurante que está casi puerta con puerta. Menús del día sobre los 11,5€, aunque pedidos para llevar salen a 9,5€. Salvo los arroces y las pastas, que no acaban de darles sabor, el resto es digno.
Por otro lado están los bocatas de Luigi´s, en el Moda Shopping. 4 pavos el de lomo a la plancha con queso, el habitual. Suele salir un poco más caro porque mientras esperas cae la cañita de rigor, con una habitual tapa de patatas alioli.
Hemos visitado también el asiático del Bernabeu, el Zen Market, del que tenía report previo. Han caído burgers, Fridays…Es lo bueno que tiene la zona, que hay de todo.
Esta semana es la última en cliente, y hemos probado un sitio nuevo, “Nano, el mexicano”, nombre peculiar. Menu del dia por 14,95 euros, con primero, segundo, bebida y café o postre. Un detalle que en el menú entraran como bebida cualquiera de las cervezas mexicanas que tenían. Cayeron unas Modelo rubias y negras.
De primero nos tomamos unas quesadillas muy sabrosas, bien cargadas de queso.


Y por otro lado, un tamal, con su hoja de banano, de pollo.


De segundo hubo pleno de tacos de ternera. Hubo alguna queja del exceso de cilantro/perejil de los mismos, pero a mí me gustaron.


De postre, también pleno, unos crepes de dulce de leche bastante potentes.
Un menú del día diferente, se agradece la variedad.

jueves, 7 de febrero de 2013

Gumbo, comida cajún.

De esas cenas que no te esperas. De ese tipo es la que nos ha llevado a “Gumbo”, en la calle de Pez, 15 (Madrid). Habíamos estado de visita y nos lo recomendó la visitada. Comida criolla, de Nueva Orleans, estilo cajún. Palabras todas que había oído alguna vez pero que no tenía ni idea de lo que conllevaban. Cajún, para mi que soy seguidor de Marvel, es Gambit, uno de los X-Men más rebeldes, siempre un poco en el filo entre bueno y malo.
Gastronomía Cajún, según Wikipedia:
"La gastronomía cajún corresponde a la etnia de los descendientes de desplazados franco-canadienses, expulsados de Acadia tras la incorporación de los territorios franceses en Canadá a la Corona Británica, que se encuentra en su mayoría en el Estado de Luisiana. Se ha denominado desde siempre como una cocina rústica, fuertemente fundamentada en los ingredientes locales y de preparación muy simple. Una auténtica comida cajún está formada por tres platos: el plato principal, otro fundamentalmente de arroz, pan de maíz, u otro plato de cereal y el tercero contiene algún tipo de verdura."
Lo cierto es que descubrimos unos sabores bastante peculiares y agradables. Y sobre todo distintos, que mola más. El local es chiquitito, en colores blancos y azules, sencillo, con guiños al jazz y música acorde.
Pedimos para cenar una de las especialidades, los tomates verdes fritos (si, como la película), que vienen rebozados y con una salsa remoulade (que lleva mahonesa y mostaza entre otras cosas) y gambas. Los tomates estaban aciditos y combinaban muy bien con su rebozado y la salsa.


De segundos, un jambalaya, plato de arroz con pollo y gambas, muy especiado de pimienta, con l arroz salteado y las gamas muy tostadas por fuera y tiernas por dentro.


Y un plato de Mero y Langostinos creole con una salsa suave de tomate, también especiada, no sabría decir exactamente de qué. Me resulto agradable precisamente por eso: estaba buena y además no se acababa de parecer a ningún sabor familiar.


De postre una bomba, una tarta de plátano superdulce, muy rica.


Con un par de cervezas y otro par de cocacolas, salimos a 25 euros por persona. Creo que merece la pena por ese precio descubrir alguno de esos platos…

viernes, 1 de febrero de 2013

Gin Tonics a mogollón.

Con un poco de retraso elgrupo de amigos de Corepo hemos caído en la moda del gintonic. Ya lleva unos añitos estando en el top de tragos largos de los que más se habla. Alguna entrada ya he puesto por aquí sobre el tema, y ahora toca ver las últimas experiencias al respecto.
Se nos ocurrió hacer, desde nuestra más estricta ignorancia, una cata a ciegas de ginebras. La montamos con las siguientes. Gin Mare, BOE, Sapphire, Bulldog y la mítica Larios de toda la vida.
Vasos de chupito, frios, sin hielo, y a catar, sin saber dónde estaba cada una. Lo primero es decir que la ginebra, sola, no esta muy buena. Desconozco si hay gente que la toma sola, pero creo que mezclada es la manera. Olfateamos cual perrillos y degustamos poniendo caras. Y simplemente puntuamos del 1 al 5 el aroma y el sabor, relativizando unas con otras, probando y volviendo a probar.
Tras las puntuaciones se procedió a la suma y ordenación de las ginebras. Como comento, ningún profesional en la sala, solo gente que sabe decir “esto me gusta más que esto otro”. Para regocijo de todos, el resultado ordenó las ginebras por precio, es decir, el orden que pongo arriba. ¿Significa esto que lo más caro es lo bueno? No necesariamente, pero para ser absolutos neófitos en el tema, nos dio una buena sensación el tener el precio como referencia y haber “acertado” en ese aspecto.




La Gin Mare no me sorprendió, me gustan mucho sus aromas y su suavidad. La gran sorpresa la dio la BOE, una ginebra escocesa, de gran calidad precio, que combinada con Nordic Blue estaba de vicio. Curioso el tema del precio: la hemos comprado en el Alcampo en tres veces diferentes, y lo curioso es que entre medias pues cuando pasas te fijas…El precio oscila entre los 20 euros y los 38!!!!! Yo la he visto en 33 también. Ni decir tiene que ya sabiendo lo que oscila esperamos a que la cosa llegue al punto bajo para comprar. La Bombay no era desconocida, así que dio lo esperado. La Bulldog decepcionó, a igualdad de precio con la BOE no hay color. Y el pobre Larios se quedo ahí atrás…
Esta semana hemos repetido pero ya sin cata, directamente a degustación, introduciendo la Monkey 47, ginebra alemana con nada menos que esos 47 botánicos incluidos en su destilación y The Botanicals, ginebra londinense con 14 elementos d elos cuales describe 13 y uno lo deja secreto. La Monkey la tomé con tónica ME, y resulto una combinación algo floja. Es una ginebra delicada y esa tónica también, con lo que la combinación quedó un poco sosa. La Botanical con Schweppes Premiun Mixer sin embargo estaba de vicio, muy refrescante y sabrosa. Simplemente añadimos una rodajita de lima o de limón según gustos. Seguiremos informando de futuras degustaciones, que las habrá…:)

miércoles, 23 de enero de 2013

La Ola, bar de barrio.

Este verano descubrimos que un vecino de nuestra casa, Enrique, se había animado a abrir un bar al lado de nuestra casa. Cosa bastante interesante, ya que si hay algo que falla en nuestra zona es la escasez de bares, sobre todo a precios normales. Nos comento que la cosa se iba a mantener en unos márgenes razonables y que probáramos. Su idea era centrarse en cosas sencillas y ricas, cuidando el producto y buscando proveedores de confianza. Lo cierto es que pasó el verano y no ha sido hasta un partido de Champions (alli tienen el Plus y ponen los partidos, el ambiente mola) hace poco que acabamos allí.

El sitio, que se llama "La Ola", está en la calle Caleruega 61. Por fuera ladrillo visto. Por dentro, madera y paredes blancas, sin estridencias.

Nos animamos con los torreznos, buena ración y bien hechos, crujientitos y a la vez tiernos donde han de estarlo.


La mixta de bravas y cabrales, más normalita, cumple con su función de acompañar. e hecho pedimos una mientras esperabamos a estar todos (fuimos cinco) y otra despues.


La ración de oreja es sabrosa, más tipo oreja guisada que a la plancha.


También pedimos un revuelto de gambas con un nombre autóctono de Asturias que no recuerdo. No me pareció especialmente rico y quizas un pelín escaso,


La cosa, con bastantes cocacolas y cañas se fue sobre los 10 euros por persona, más que razonable para lo comido y lo bebido. Por fin un bar de verdad en la zona...:)