Su llama “Shukran”, en la calle Americo Castro 7. Tiene una buena terraza. Bueno, dos buenas terrazas, una abierta para la que hacía demasiado frío todavía y otra cubierta donde cenamos. La apariencia del sitio es moderna y la atención, rápida.
Un vistazo a la carta indica unos precios comedidos. Si bien las raciones no son enormes, para cenar cumplen y esos precios permiten probar varias cositas.
Nos tiramos por media ración de Hommos, esa pasta de garbanzos tan típica que hacemos de vez en cuando en casa y otra de Mutabal, similar pero hecha con berenjena y un punto más de limón. La verdad es que llenan bastante, con su pan, y están ricas.

Seguimos con el apartado “bolas”, por llamarlo de alguna manera. Por un lado Falafel, bolas vegetales amalgamadas con harina de garbanzo y especiadas, con una salsa de crema agria. Las otras bolas fueron Kebbe, rellenas de carne y rebozadas en (según la carta) polvo de carne…Curioso. Con una salsa de yogur. Ambos rebozados extracrujientes, y los rellenos bien sazonados.

De principal una pastela, rellena de arroz, carne, piñones, pasas…No parece muy grande, pero es altamente espesa, llena mucho!!!

Con un par de cervezas (aquí ponen Brabante, no me va mucho, pero bueno) y un coca cola, salimos a 17 por persona. Un sitio curioso a precio razonable. Y buen candidato a revisitar cuando la terraza abierta este mas calentita…:)