Cierta parte de mí, posiblemente una parte importante, aún está en la edad del pavo. Lo de hablar de salchichas largas hace inevitablemente que me venga la sonrisa picaruela. Humor del simple. Así somos. La cosa es que este caluroso domingo, con todo cerrado y ganas de no quedarse en casa acabamos yendo a dos sitios no habituales.
Por la mañana, al
mercadillo de la U.V.A., en el barrio de Hortaleza. Aún tengo que hacer la comparativa de precios, pero me da la impresión de que compramos barato, barato. A ver cómo lo veis: dos kilos de calabacines, un kilo de cebolla, un kilo y medio de pimiento rojo, un kilo de pimiento verde (bingo, voy a hacer
pisto), un melón de buen tamaño y media sandía más grande que mi cabeza, de esas sin pipas. Uno de los tipos que atendían en el puesto estaba cortando de esas sandías y dándolas a probar. Y yo que soy poco sandiero he de reconocer que no pudimos evitar llevarnos una, que buena!!!! Lo dicho, a ver cómo lo veis: todo eso, 11 euros. Caro? Barato? Desde luego tiene una pinta inmejorable y la cocina me huele a pimiento tela marinera…La sandía ha salido buenísima.Ya os diré que tal sale el melón. A bote pronto, pareció buena compra.

Y por la tarde , tras una reponedora siesta (que cansado pasear entre peras, melones y pepinos...:)), optamos por la opción fresca de Madrid, a falta de paseo marítimo: centro comercial. Unos kilómetros hasta
Xanadú, en la carretera de Extremadura. Un ratillo de tiendas y a buscar un sitio que alguien nos había comentado. De esos de grandes proporciones: mega hamburguesas, salchichas gigantes (je, je) y tal. Tras dar una vuelta por la zona de restauración del centro, nos toco preguntar en información, pues no vimos ninguno que diera alguna pista con el nombre, que no recordábamos. Pues el sitio era “
La Cervecera Alemana”, al final de la planta baja. Mesas de madera, camareros rápidos y con la bebida un aperitivillo para ir tirando, unas patatitas con salsa picante. Nos pensamos la hamburguesa de un kilo, pero nos pareció excesiva. Así que nos pedimos la mucho más comedida “
salchicha de un metro”. Ya estaba yo midiendo a palmos la mesa para ver hasta dónde tenía que llegar. No debía de caber en una sola mesa si la oferta era verídica. Y así fue.

Peazo de salchicha, Frankfurt de sabor correcto y que da ese metro que promete, con seis salsas diferentes algunos aritos de cebolla y patatas fritas (ahí quedan un poco ratillas, pero con lo que te llenas de salchicha, no se echa en falta más frituras). El tener la salchicha más larga del lugar (juas, juas) son 18 euros. Con una jarra de cerveza, dos cocacolas y el correspondiente IVA, salimos a 25 euretes, 12,5 por persona, que por hacer la gracia está bien. Hay que reconocer que la gente nos miraba, y es que ese salchichón es más bien para compartir entre mas gente. De hecho hay combos para 3,4, 6 personas que incluyen varias especialidades, entre ellas la mega salchicha. Un lugar curioso. Me quedé con ganas de ver la hamburguesa. No creo que sean
tan grandes como ésta, pero igual merece otro viaje para comprobarlo…